HACIA UNA CULTURA DE LA IMAGEN. MAS INFORMACION
Actualmente vivimos inmersos en un mundo de imágenes, a través de las cuales se realizan actos de comunicación que, anteriormente, concernían al ámbito escrito o verbal.
El desarrollo de la tecnología ha permitido que los seres humanos obtengan mayor información de manera instantánea y que esta pueda ser transmitida con idéntica inmediatez.
Sin embargo, a pesar de estos progresos, las personas se sienten agobiadas por la incomunicación y la sensación de soledad que esta produce, ya que estar informado no es sinónimo de comunicación.
Al mismo tiempo, detectamos , desde una perspectiva psicosocial, que los receptores del mensaje audiovisual tienden a comportamientos subyugados por el contenido de las imágenes, a través de la expresividad de sus formas. Diríamos, pues, que la actitud del ser humano es manejable desde la comunicación audiovisual y, por lo tanto, la culturización del sujeto resulta indispensable para ejercer el control de la influencia del medio que canaliza los contenidos significativos.
De ahí la necesidad ineludible de emprender el camino hacia la educación audiovisual, a fin de que el sujeto de la comunicación sea capaz de crear y recibir sus mensajes y los de otros, desde la posición crítica y relativa, que el conocimiento y correcto desciframiento del código le permita.
Este aprendizaje se plantea teniendo en cuenta su marco teórico interdisciplinar, y la misma identidad del contenido de la práctica audiovisual:
El marco teórico a que se hace referencia comprende diferentes disciplinas:
Interpretar y crear imágenes en la comunicación audiovisual sería el objeto de nuestra tarea didáctica, con el fin de transformar la actitud pasiva del receptor del proceso de comunicación en sujeto agente y consciente, desarrollando su actitud crítica.
Para alcanzar esta meta, consideramos que la realización de un debate de ideas al respecto, con intervención de especialistas de las disciplinas anteriormente citadas, acompañado del análisis de casos prácticos, que verifiquen la veracidad de las teorías, abandonando falsas hipótesis, nos ayudaría a crear un método de aprendizaje para los agentes sociales implicados en el proceso de la comunicación actual, así como para el ciudadano y público en general, sobre todo el infantil y juvenil.