RESPUESTA
al
Plan de Renovación

Comenzaremos analizando que el esquema del documento no es casual: ya en la introducción, en lugar de algunas anotaciones para enmarcar el trabajo, da todas las claves como resueltas, Así establece que RTVE está sobredimensionada; le sobra la estructura territorial; las relacciones laborales son rígidas y anticuadas, etc.. Lo mismo hace en el punto 1º, "el Grupo RTVE hoy" donde deja ya cerrados todos los planteamientos.

Debería haber comenzado con el punto 2º sobre los nuevos escenarios audiovisuales en Europa, seguir con los puntos 8º y 9º donde trata la financiación de las radiotelevisiones públicas y se entra en las necesidades del servicio publico de radio y televisión. No analiza el concepto de servicio público y sus servidumbres nada más que al final, como un ejercicio teórico y cuando ya no tiene relación alguna con las propuestas desmanteladoras.

Todo parte de una premisa que luego no puede demostrar: el tamaño de RTVE no corresponde al panorama audiovisual español e internacional. Empieza la casa por el tejado y su resumen podría ser: como hay enormes deudas, estamos en crisis… hay que podar. No analiza las necesidades públicas, la utilidad social, no empieza denunciando que esas deudas lo son del Estado con RTVE por no haberla financiado conforme dice la Ley.

Argumenta en un principio de "eficiencia y economía del gasto público". Sin embargo los auténticos escándalos de despilfarro se realizan precísamente (como ya demostró la Intervención delegada de Hacienda, y como podemos demostrar nosotros cada día) en aquellas actividades que el Plan quiere potenciar, es decir, la privatización de nuestras actividades mediante la contratación de servicios y productoras.

El ideario del Plan es reducir plantilla: pero no demostrando que se puede hacer lo mismo con menos gente, sino por dos caminos: 1º trasladando a otras instituciones los costes de algunas actividades que actualmente soporta RTVE (por tanto sin ninún ahorro para el contribuyente) y 2º sacando la producción fuera suponiendo que en esas empresas se saca más rendimiento a los trabajadores.

El Plan está lleno de comparaciones, a veces mezclando datos de TVE con datos de RTVE. Veámoslas.

Comparación con las privadas. Es el centro de todo el Plan. Sin ninguna consideración del servicio público que contrarreste algunas comparaciones tendenciosas. Ninguna referencia a la calidad y sus costes. Sin considerar otros servicios que nosotros sí damos, sin valorar los costes de la implantación territorial. Solo luego, cuando habla de Retevisión, se acuerda de que nosotros pagamos por la red el triple que las privadas "si bien es cierto que estas solo emiten un canal."

Comparación con las TV europeas. Solo compara las horas de producción propia, que resultan del 80% en las europeas frenta al 56,4 nosotros. Habla de la reducción de empleo en otras TV, pero no dice que nosotros ya hemos hecho una reducción porcentualmente muy superior: 4.000 empleos en cuatro años, casi el 35%.

Comparación con las autonómicas españolas. Nada de nada. No le conviene.

En general compara más a menudo las cantidades totales que los porcentajes. Busca siempre la comparación que resulte más perjudicial para defender los intereses de RTVE.
 
 

El Plan cambia ILEGALMENTE la estructura territorial. El Estatuto se realiza con posterioridad a la Constitución, y dice con toda claridad que la organización territorial de RTVE "deberá elaborar una propuesta de programación específica de radio y televisión que será emitida en el ámbito de la nacionalidad o región que corresponda".

El Plan falsea lo que dice el Estatuto, pues este dice (en su disposición adicional 4ª) que "posteriormente…el Gobierno autorizará a RTVE a la puesta en funcionamiento de un tercer canal en el ámbito territorial de cada Comunidad Autónoma". Es claro que se refiere a POTENCIAR la implantación territorial de RTVE. Sin embargo, en la pg. 38 , el Plan se inventa que dichas programaciones se entendían como algo transitorio y deduce que no nos corresponde porque debemos ser "subsidiarios". Incluso en ese caso, no se entiende cómo propone abandonar esa actividad también en aquellas Comunidades que no tienen TV autonómica.

Pero otro problema es que reduce el papel de nuestra implantación territorial al solo hecho de que emitimos programaciones autonómicas. No entiende (pgs. 4 y 5) que nuestro papel vertebrador está en que las programaciones nacionales estén hechas desde la diversidad del Estado plurinacional, y ese papel perdería su eficacia con la centralización propuesta, que la convertiría en la la radio o la tv "de Madrid".

Llega a manipular (pg. 274) un párrafo de la Unión Europea que justifica la subvención directa: cambia servicio público por servicio "de interés general". (se puede comprobar en el anexo 1º pg.8).

El plan no es tan abierto como dice ser. Algunas de las alternativas son empresarialmente la misma, por ejemplo: cuando diferencia entre si la reducción de plantilla va a ser asumida por otras empresas o no.

Falacia contable: Es falso que al reducir el 50% de gastos de personal se reduzca el mismo porcentaje de los gastos de funcionamiento. ¿Acaso se reducirán a la mitad las calorías de los edificios, o los gastos de jardinería. Por el contrario va a haber otros capítulos (compras y servicios) que deberán crecer para compensar lo que hoy hacen esos 5000 trabajadores. Sería conveniente analizar la evolución de estos conceptos en el periodo en el que se reducen 4000 empleos en RTVE: HAN AUMENTADO

ENTE PÚBLICO

Se dedica a hacer comparaciones, sin niguna utilidad, en relación con otras cabeceras de holdings. Se limita a aligerar el peso de RTVE a costa de algún Ministerio, porque nadie debe engañarse, a Maastricht no le importa si la Orquesta y el IORTV se paga con una u otra partida. También habla de otra "externalización" de servicios como una de las vías de reducción de plantilla

RESPECTO A LA ORQUESTA Y COROS de RTVE, podría comparar el costo de explotación de la Orquesta y Coros con los de la Orquesta Nacional. No dice que todas las rtv públicas de Europa (menos la de Albania) tienen sus orquestas. Lo que correspondería es ver si (como nosotros creemos) puede mejorarse la utilidad social y productividad de la orquesta y coros. Aún así, no contabiliza los beneficios que a la programación y otras actividades tiene actualmente la orquesta.

RESPECTO AL INSTITUTO, no considera como ingresos las importantes aportaciones que desde hace algunos años hace el FORCEM. Tampoco valora el servicio público que se dá a través de los acuerdos con el Mº de Educación o con el Mº de Asuntos Exteriores a través de la Agencia de Cooperación Internacional, u otros acuerdos con TV Autonómicas. No valora que en el IORTV se posee uno de los mejores fondos documentales especializados en materia audiovisual y una editorial que publica los Manuales Profesionales mejor considerados en el sector.

Hay un curioso cuadro para explicar la reducción de empleo en el Ente. Cuando concreta la reducción en algún área o dirección, la reducción es mínima o incluso nula, como es el caso ¡¡precísamente!! del único área que parecen conocer los elaboradores del plan, que es "Planificación Estratégica". Sin embargo propone globalmente reducir de 662 a 141 en un nutrido grupo de áreas, naturalmente sin atreverse a concretar. También es curioso que proponga en ese cuadro reducir de 43 a 20 en la Gerencia de Comunicación de RTVE después de haberla engordado recientemente

¿Como piensa ahorrar 5.252 millones anuales en salarios reduciendo 498 empleos?, no sale la cuenta.

¿Como pretenden dejar sólo 10 trabajadores más que en el Ente de Antena-3, si solamente la Intervención Delegada de Hacienda, el Consejo de Administración, y otras actividades derivadas de nuestras obligaciones internacionales e institucionales elevan en mucho esa cifra?.

MEDIDAS ORGANIZATIVAS

OJO con las Unidades de Gestión y el mercado interno de servicios. Lo que puede ser una buena fórmula de control y responsabilización puede traducirse en método de privatización. Lo deja claro cuando dice en la pg. 98: "el objetivo último es que los precios por servicios entre unidades se ajusten a los precios de un mercado competitivo" y "cada gestor podrá tener libertad para contratar los servicios que necesiten con las distintas U.G o con terceros:"., aunque en una primera etapa aconseja limitar el porcentaje de recursos externos. Todo ello se hace sin control de las consideraciones de servicio público o de optimización global del Grupo. Llega al ridículo de proponer que ¡¡cada unidad movil!! "adecúe sus precios e idee fórmulas alternativas para cubrir sus costos" ¿?

 RNE

El Plan no entiende nada. Radio 4 es una emisión que se realiza desde un centro de trabajo que al igual que San Cugat, ha sido y es un importante centro de producción. El coste suplementario de la emisión de radio 4 se justifica en el prestigio y el papel que juega la primera emisora que emitió en catalán ¡pese a ser "española"!. Radio-4 emplea a 45 personas.

Radio 3 no es una emisora "dedicada a la música moderna" "una radiofórmula" como el Plan le asigna para poder criticarla. Bién es cierto que se debe profundizar en sus señas de identidad de radio joven y alternativa. Pero no es cierto que su papel lo cubran otras frecuencias, y desde luego no lo harían desde la independencia comercial que tiene un servicio público. Radio-3 emplea a 40 personas.

Por cierto ¿Por qué "distorsiona la realidad de la gestión empresarial de RNE" el hecho de que su financiación provenga a través del Ente y no directamente del Estado como el Plan propone?. (pg. 26).

Veamos sus argumentos de drástica reducción:

1.- Las privadas tienen menos trabajadores. En primer lugar porque tienen buena parte de sus servicios subcontratados. En segundo lugar porque hacen otro tipo de radio con menos exigencias (por ejemplo, no tienen corresponsales). En tercer lugar porque tienen menos frecuencias. En cuarto lugar porque su implantación territorial es meramente instrumental para la audiencia y la publicidad, no un requerimiento del servicio público vertebrador

2.- Las privadas tienen menor porcentaje de gastos de personal. Por lo mismo de antes: subconratan incluso la producción de programas estrella, pagando millonadas a las "figuras" que se encargan de poner a su equipo.

3.- Las privadas tienen menos coste por empleado. Sobre la base de una sobreexplotación muy conocida en el mundo laboral de nuestro país. Porque al gastarse el dinero en una "figura" sacrifican otras calidades profesionales. También las radios públicas europeas pagan más a sus empleados que las privadas correspondientes.

De nuevo vuelve a olvidar deliberadamente compararnos con el sector público, en Europa o incluso en España. Solo el Servicio Exterior de la BBC tiene más presupuesto que todo RNE. Aquí pretende potenciar a Radio Exterior para situarla entre las emisoras internacionales más prestigiosas… reduciendo a 86 sus actuales 127 trabajadores.

En la pg. 32, tras referirse a la escasa audiencia de Radio 3 y Radio 4, justifica su desaparición tras una afirmación falsa. Dice que "el C.G.I. y el Parlamento Europeo han sostenido que un servicio público de radiodifusión no puede o no debe sostenerse con audiencias minoritarias o marginales". Una cosa es que ambos organismos hayamos defendido la vocación de liderazgo social y ámplias audiencias para las radios y teles públicas, y otra es que eso debe entenderse de forma global, y por tanto que no desaparezcan cuando se dirigen a audiencias específicas, a minorías protegibles… Con el criterio del Plan ¿por qué no cerrar Radio 2?, Y no vale decir que parecidas a R-3 y R-4 hay otras ofertas, porque también las hay ya en la música clásica.

 TVE

El Plan debía empezar por aclarar a lo que se refiere con "producción propia". Utiliza un concepto en el que incluye informativos y retransmisiones deportivas y, sobre todo, no aclara la diferencia entre producción de la que se tiene propiedad (copyright) y producción realizada con los propios medios técnicos y humanos.

Plantea que en el 95 la producción propia fué del 56,7 % del tiempo de emisión, y que unque está creciendo, está lejos del 80% de otras públicas europeas.

Curiosamente no relaciona los datos de auténtico interés. Por ejemplo, el valor absoluto de horas de producción propia o de horas de emisión de TVE para comparar así el tamaño en trabajadores y presupuesto.

Es contradictorio lamentarse de que tenemos pocas horas de producción propia, acusar a unos CENTROS TERRITORIALES de producir poco…, y en lugar de ponerlos en producción, decir que desaparezcan.

El rendimiento de los C. Territoriales se minusvalora. No se relacionan sus 3.000 horas de producción y 604 trabajadores con las 9.000 horas del total de TVE y sus 5.845 trabajadores.

Por el contrario, se hacen una serie de pintorescas acusaciones a estos centros:

Luego desecha la colaboración en la financiación por parte de las Comunidades Autónomas por las ya famosas "interferencias de los políticos locales". Pretende hacer atractiva la opción de quedarnos con una mínima estructura por el camino de minimizar los costos que tendría (pero resulta insostenible el realizar el trabajo con el personal propuesto, en los cuchitriles de locales propuestos, sin nadie en administración o producción, sin almacén, sin aprovisionamiento ni documentación…Por cierto, ¿que se hace con la valiosa documentación que tienen los Centros?, ¿se privatiza también?.

En el caso de SAN CUGAT, es mentira que para consolidar su producción sean NECESARIAS importantes inversiones. Con los actuales medios se ha producido mas de lo que se hace hoy. Otra cosa es que sea rentable acometer esas inversiones para optimizar la actual y aumentar su capacidad.

A vueltas con la programación "regional, se niega a entender que San Cugat es un centro de producción, y supone que lo que hoy hace (como también lo que hacen los trabajadores dedicados a la programación territorial de Madrid) lo pueden hacer, además de lo suyo, los trabajadores de TVE-Madrid….. Perdón, la mitad de esos trabajadores. ¡¡Y además hay que aumentar el porcentaje de producción propia!! ¡¡sic!!. Argumentan que en Madrid hay mejor economía de escala (¿pero no habíamos quedado que lo grande genera inmobilismo y burocracia?) y "que la proximidad al resto del Grupo facilitaría la gestión y el control de esta actividad." A veces parece que el Plan está hecho en broma.

La alternativa propuesta por el Plan es trasferir el centro a la Comunidad Autónoma, pero ¿para qué quiere la Generalitat (que ya tiene dos canales) un centro "tan enorme". Hay una frase muy esclarecedora en el resumen final de la pg. 207: "sin capacidad de producción en Cataluña, se debería contar con un coordinador de producción con terceros. Su misión sería la de gestionar la subcontratación de producción que se llevaría a cabo en esa Comunidad". ¿pero no habíamos quedado en que se reducía a la mitad el capítulo de contratación de compras y servicios?.

Tampoco entiende el papel del Centro de Producción de Canarias, con sus dos sedes. No considera tampoco los ingresos de 1934 millones en publicidad. Sus planes de desmantelamiento coinciden con las actuales pretensiones de crear una televisión autonómica privada.

Al comparar las plantillas con las tv privadas se ve que ellos aumentan poco a poco sus plantillas y nosotros la reducimos. Pero lo más llamativo es que el coste por empleado es comparativamente muy similar (6.01 millones en Antena 3 y 6,34 en TVE) y no justifica todo el entramado argumental del Plan.

Hay un aspecto que demuestra la contradicción entre lo que dice el Plan y la realidad. Durante el periodo de mandato de Mónica Ridruejo se siguen contratando trabajadores, se incrementa la plantilla de directivos, y aumentan de 124.000 a 135.000 millones los costes operativos de TVE.

Es cierto que en todos los países europeos pierden cuota de audiencia las TV públicas a causa del aumento de ofertas privadas, pero lo que ha hecho el Parlamento Europeo es acrecentar recientemente sus demandas a los gobiernos para que atiendan convenientemente a su financiación e incluso su potenciación de cara a los nuevos retos digitales.
 

En la pg. 82 afirma que "Habitualmente las televisiones públicas han sido organizaciones mastodónticas con mucha burocracia y con grandes costes generales que no controlaban ni en su presupuestación ni en su ejecución" Una afirmación sin respaldo y ofensiva para países con probada trayectoria de eficiencia en la gestión. En esa misma página, después de hacer loas de la privatización parcial, dice "La privatización total de un canal es otra opción, más radical pero muy efectiva" ¿Muy efectiva para qué?,¿para vender los activos y quedarse con la supuesta burocracia?.

Por otro lado dice que algunas de esas TVs ya han reaccionado y TVE no lo ha hecho. Lo que no dice es que la reducción de empleo realizada ya por RTVE (más de 4.000 trabajadores mientras aumentan los servicios) es muy superior a ninguna otra. No corresponde por tanto a la realidad lo que dice en la pg. 87 de que su Plan propone medidas más radicales porque RTVE lleva años de retraso en esa adaptación. En lo que lleva años de retraso es en la correcta financiación pública y esa es la causa de la crisis que ahora se quiere cargar sobre sus espaldas. Lo que no dice es que aún DESPUÉS de realizar esa reestructuración, a la BBC se le subvenciona con 365.000 millones (cifras también muy altas para otras RTV públicas similares o menores que la nuestra). Esa es la cifra que hay que comparar con los ciento diez o ciento treinta mil millones que requeriría nuestra RTVE. (El Plan calcula en 1996 nuestro déficit de explotación en 97.028)

Siempre se cogen en el Plan las comparaciones más desfavorables. Por ejemplo: se saca el coste de la hora de emisión (cuando lo razonable sería ver el coste de la hora de producción propia), pero si no lo hace así ¿porqué ocultan entonces las 25.356 horas de emisión en nuestros otros canales?. En la pg. 210 dice que no contabiliza las horas de los canates clásico y teledeporte, ni de los Internacionales por tratarse de repeticiones. ¡¡qué desconocimiento!!.

Respecto a la demagógica comparación con las TVs privadas, vale lo dicho para la radio en la pg. 4 de este informe.

Curiosamente es justo al final (en el punto 9 de la pg. 54) cuando calcula en 31.000 millones el coste de actividades de interés general "… y ello sin tener en cuenta el coste de ciertos programas de TVE que generalmente no harían las TVs comerciales por su escasa rentabilidad económica". Pues aquí está la madre del cordero que hace inutiles todas sus anteriores cifras comparativas con las TVs privadas.

Hace un cántico neoliberal para explicar la evolución audiovisual en Europa, con un análisis poco científico de lo que en realidad fué la aparición de las manos privadas una vez realizada la inversión pública en I+D y la multiplicación del parque de receptores. Pero el propio texto dice que los canales privados eran de entretenimiento, con contenidos originados fundamentalmente en Norteamérica. En la pg. 64 se lamenta de los inconvenientes de las decisiones gubernamentales en este sector, y reconoce que la liberalización beneficia a "las grandes compañías" privadas.

Todo el Plan es la antítesis de las recomendaciones que hacen los diferentes organismos europeos. Así, en la pg. 73 habla de que en la "Conferencia de Praga" se afirma el compromiso de mantener y desarrollar un servicio público de radiotelevisión fuerte en un entorno caracterizado por una creciente oferta de programas competitiva y por un rápido cámbio tecnológico."

No se trata siquiera de privatizar una cadena como alguien decía, sino de privatizarlo todo. En la pg. 249 de habla de transformar las unidades de gestión en sociedades anónimas con capital privado, habla de vender edificios y médios técnicos "que podrían encontrar un mercado interesado como consecuencia del auge de la actividad de producción independiente que parece va a haber". Se resume aquí el Plan: ¡¡Primero se les regala el terreno de nuestra avtividad y nuestros trabajadores, y como necesitarán nuestros edificios pues también se los vendemos para que hagan negocio!!. El negocio no está en gestionar mejor o peor, ¡que yá podía en su paso por la empresa haber dado alguna lección concreta!, sino en hacer telebasura en vez de servicio público.

Olvida que una TVE "bonsai" dedicada a emitir, no puede cumplir lo que plantea el Parlamento Europeo: "la tv pública debe desempeñar una función motriz por lo que se refiere al potencial integral de las nuevas tecnologías y servicios audiovisuales".
 
 

RELACIONES LABORALES

RECETA MUY SIMPLE:

El Plan demuestra un gravísimo desconocimiento de las relaciones laborales en RTVE y generaliza con muletillas, como cuando dice que las relaciones laborales son rígidas. Demuestra una aversión a la Negociación Colectiva. Por ejemplo: Después de ver todo esto, es escandaloso que, como en la pg. 133, diga que las propuestas de la representación de los trabajadores son coherentes o complementarias con las del Plan. Si así fuera, no tendría sentido el chantaje con el que pretende imponerlas: "no parece posible conseguir la modificación del Convenio si no es a través de un Expediente de Regulación de Empleo, pues los sindicatos no se avendrán nunca a ceptar en una negociación simple un nuevo Convenio..." (SIC).

Muy instructivo es el párrafo de la pg. 136 en el que propone medidas para una nueva dinámica en las relaciones de trabajo. Dice: "hacer especial hincapié en las contrataciones temporales, haciendo uso del contrato de obra y de otras modalidades de contratación que ofrecen considerables ventajas económicas (contratos a tiempo parcial, contratos de aprendizaje, etc.)". ESTAMOS ANTE LA CONSTATACIÓN DE QUE NO SOBRAN TRABAJADORES EN ESTA EMPRESA (LIDER DE UN SECTOR EN EXPANSIÓN) SINO QUE LES SOBRAN LOS DERECHOS DE LOS TRABAJADORES y pretenden sustituirlos por otros y ya de paso se enrriquece algún intermediario, (porque sobre lo poco que puede cobrar un trabajador precario de una productora hay que considerar otros beneficios empresariales, y a veces otror beneficios "ocultos").

En la pg. 215 lo dice claro: "Parte del personal afectado (por los despidos) pudieran recolocarse por sí mismos…. Si, como se espera, el sector reclama más empleo en los próximos años. También podrían constituirse en sociedades profesionales que ofrecieran sus servisios a TVE." Es decir, 1º reconoce que tenemos trabajo y 2º a beneficio de la empresa privada, le ofrece trabajadores formados e indemnizados con dinero público, trabajando baratito por un sobresueldo. Y que conste que está hablando de despidos traumáticos puesto que busca le resulten lo más baratos al proponerlos para "el personal de menor antigüedad".
 

En resumen, este Plan se ha hecho desde recetas tradicionales de empresario privado que subordina su interés de beneficio a cualquier consideración pública. Pero además, fálsamente argumentadas, mal aplicadas, y demostrando profundo desconocimiento de la empersa que se pretende recetar.