1.- INTRODUCCIÓN
La existencia de una Radio y Televisión Pública fuerte en el panorama audiovisual español, es, hoy en día, una necesidad inexcusable. En España, al igual que en toda Europa, es imprescindible el reforzamiento del carácter de servicio público que tiene que representar RTVE.
RTVE debe ser expresión del interés general y el pluralismo político y social, servir como elemento de cohesión territorial y cultural, fomentar el desarrollo intelectual y los principios constitucionales, así como materializar los derechos fundamentales de libertad de expresión e información.
De acuerdo con el vigente Estatuto, la Radio y la Televisión pública debe ser un "vehículo esencial de información y participación política de los ciudadanos, de formación de la opinión pública, de cooperación con el sistema educativo, de difusión de la cultura española y de sus nacionalidades y regiones, así como medio capital para contribuir a que la libertad y la igualdad sean reales y efectivas, con especial atención a la protección de los marginados y la no discriminación de la mujer".
RTVE tiene que mantener su triple vocación: generalista en los contenidos, mayoritaria en audiencia y exigente en la calidad de la programación. Esto no significa reducción de sus funciones como servicio público. Se trata, más bien, de completar el papel formativo y de información con el entretenimiento.
Hay que dotar a RTVE de los medios materiales y económicos para que pueda llevar adelante esta misión de servicio público. Es preciso que, dentro de un marco de competencia clara, pueda además, convivir y completar la oferta de las cadenas comerciales. Sólo una Radio y Televisión pública fuerte puede realizar con garantía de absoluta independencia la función de servicio público y ser, al tiempo, una alternativa al proceso de concentración audiovisual y multimedia que se vive en Europa y en el mundo.
Para ello es necesario alcanzar un PACTO DE ESTADO para dotar a RTVE de una nueva regulación que garantice plenamente su independencia y un carácter participativo, innovador y equilibrado, tanto en términos territoriales como de programación, y que sirva de referencia para el resto de las empresas audiovisuales públicas.
INDEPENDIENTE, que asegure y refuerce un servicio público esencial con una aportación económica suficiente y unos objetivos precisos y predeterminados, que permita conciliar el derecho de competencia con la exigencia constitucional de pluralismo. RTVE necesita una reforma que impida su instrumentalización por parte de cualquier Gobierno, que refuerce la autonomía e independencia de sus gestores y dote de nuevas y mayores competencias al Parlamento, en especial en lo relativo a la elección de su máximo responsable. Una reforma que cree un órgano independiente de vigilancia y control de los medios audiovisuales, que vele por la transparencia, el pluralismo y el cumplimiento de las leyes.
PARTICIPATIVA, que garantice la presencia activa y el derecho de acceso de todos los ciudadanos a los medios públicos audiovisuales, y permita mantenerlos como motor de la diversidad y la creatividad. Con este fin se creará un Observatorio que disponga de un sistema de indicadores cualitativos y cuantitativos que permitan evaluar la satisfacción de los ciudadanos y la calidad de la programación. La creación de un Defensor del Espectador, del que dependería el Observatorio, garantizará el derecho de réplica, queja o sugerencia. La participación tiene que llegar a la organización interna de RTVE, mediante la puesta en marcha de un Comité Profesional de programas e informativos.
INNOVADORA, que contemple de forma activa las nuevas tecnologías y organice, con visión de futuro, la oferta plural de servicios de radio y televisión en la era digital. El Estado debe responder a la demanda creciente de los ciudadanos que se incorporan a las nuevas formas de comunicación y facilitar su "acceso a redes", sea cual sea su nivel económico. Los Medios audiovisuales públicos deben adaptarse y conseguir unos modelos de gestión avanzados y eficaces. Hay que profesionalizar la Radio y la Televisión pública y evitar componentes burocráticos.
EQUILIBRADA, que asegure el futuro del
audiovisual público garantizando a la vez el desarrollo de la oferta
privada mediante una revisión del tiempo publicitario en RTVE y
el fomento de la industria del sector. La Radio y Televisión pública
puede y debe ser motor de la industria audiovisual española. Para
ello debe contar con una financiación estable y suficiente que le
permita su mantenimiento y una dimensión adecuada, en cualquier
caso equiparable a la existente en los medios audiovisuales públicos
de nuestro entorno europeo.
DE CALIDAD, que garantice unos contenidos
acordes con la función formativa que tiene encomendada, permitiendo,
a la vez, su contribución a la mejora del nivel cultural de la sociedad
española. Fomentar el espíritu crítico y la capacidad
selectiva de los ciudadanos debería ser consecuencia directa de
esa exigencia de calidad. En este sentido, RTVE debería ser un referente
para el resto de los medios audiovisuales.
RTVE debe organizarse de acuerdo con los principios y objetivos que justifican la existencia de un servicio público en el mundo audiovisual. Para lograrlo es preciso que RTVE cuente con un adecuado marco de financiación que contemple tanto los recursos públicos como aquellos otros que provengan de sus actividades comerciales y sus ingresos publicitarios. Una RTVE, así definida, debe informar y entretener, contribuir a la formación de los ciudadanos y a la defensa y extensión de nuestros valores constitucionales. Objetivos y recursos públicos habrá de figurar en un CONTRATO entre el Estado y RTVE, entre los ciudadanos y el ente público de radiotelevisión.
2. CREACIÓN DEL CONSEJO SUPERIOR
DEL AUDIOVISUAL
El sector audiovisual español, como ocurre en la práctica totalidad de los países de la Unión Europea, debe estar regido por una INSTITUCIÓN INDEPENDIENTE, tanto del Gobierno como de los poderes económicos, empresariales o financieros, vinculados, o no, a la industria audiovisual. Esa institución debería ser creada mediante Ley Orgánica en el Parlamento. La citada Ley debería desarrollarse en paralelo a la reforma del Estatuto de la Radio y la Televisión públicas.
Su misión será asegurar la TRANSPARENCIA EN LA TITULARIDAD de los medios audiovisuales, y el cumplimiento de la legislación y normas reguladoras de la producción, programación y publicidad en los mismos, garantizando, en cualquier caso, los derechos de los usuarios de la comunicación social.
Velará para que los principios de PLURALISMO político, económico, cultural y religioso sean respetados por los operadores de Radio y Televisión. Además, promoverá la protección del resto de los valores constitucionales, especialmente la protección a la juventud y la infancia, y sancionará a quienes en apología del terror, la violencia, el racismo, la xenofobia u otro tipo de comportamiento antidemocrático, atenten contra la dignidad de las personas.
Sus miembros serán ELEGIDOS en las Cámaras, por CONSENSO de los distintos Grupos Parlamentarios, entre personas de relevantes méritos profesionales en los sectores audiovisual y tecnológico, cultural, universitario, educativo y asociativo, que reflejen la pluralidad ideológica de la sociedad. Estos criterios deberán ser claramente objetivados.
Entre sus competencias, se incluye la FUNCIÓN DE ASESORAMIENTO al Parlamento y al Gobierno en materias relacionadas con la legislación audiovisual; emitir, con carácter preceptivo, informe sobre procedimientos de asignación, renovación o revocación de licencias o concesiones de la Administración del Estado, ya sea a cadenas de televisión de ámbito estatal o a cadenas de radio cuya área de cobertura se extienda a más de una Comunidad Autónoma.
Deberá INFORMAR anualmente A LAS CORTES GENERALES del desarrollo del sistema audiovisual, con especial atención a sus contenidos. Tendrá que recoger las demandas y quejas de las asociaciones ciudadanas y de telespectadores y usuarios y mantendrá una relación constante y fluida con estos sectores que deberán estar representados en el Consejo. Podrá solicitar de los anunciantes y empresas audiovisuales, el cese o la rectificación de la publicidad ilícita.
Será necesaria una colaboración, en todas sus funciones, con los organismos independientes de control de los medios audiovisuales creados por las Comunidades Autónomas.
Por último habrá que dotar
a este organismo de un PODER SANCIONADOR claramente definido y delimitado
en particular en lo que se refiere a la emisión de contenidos que
atenten contra los derechos de las minorías, de la infancia y la
dignidad de las personas, así como al incumplimiento de las obligaciones
de transparencia en la titularidad de los medios.
3. PRINCIPIOS BASE EN RTVE
RNE y TVE, deberán regirse por los siguientes principios esenciales:
- La radiotelevisión pública ha de tener la CALIDAD como eje básico de su oferta y como núcleo fundamental de toda su programación. Para ello será necesaria la elaboración de unos criterios objetivos de calidad. Desde esta perspectiva, debería constituirse en el modelo de referencia básico del consumo televisivo español.
- RNE y TVE debe estructurar y planificar sus ofertas de programación atendiendo a las exigencias y necesidades de una sociedad moderna. Debe ser foro de debate de todos los ciudadanos, fomentar la PARTICIPACIÓN y garantizar el acceso de todos a los medios de comunicación públicos.
- La información, que debe ser siempre su referencia básica, ha de ajustarse a la verdad, debe ser IMPARCIAL, RIGUROSA y respetar el PLURALISMO político y social. Los Servicios Informativos deben garantizar la independencia editorial respecto a cualquier grupo de presión o interés, ya sea político, económico, religioso o cualesquiera otros intereses particulares. INFORMACIÓN Y OPINIÓN deben ir claramente diferenciadas.
- Tanto RNE como TVE deben atender los INTERESES DE LAS MINORÍAS cubriendo los vacíos que dejen las cadenas comerciales. Objeto preferente de su programación ha de ser la protección de la infancia y la adolescencia, el fomento de la igualdad de oportunidades entre sexos, la inserción social de minusválidos y discapacitados, la protección del consumidor, así como la atención a los problemas sanitarios, educativos y sociales y, en general, la divulgación de los derechos y obligaciones de los ciudadanos. Asimismo, promover los valores de tolerancia e igualdad para impedir? actuaciones racistas, xenófobas o cualesquiera que atenten contra los derechos y la dignidad de las personas.
- La Radio y Televisión pública debe RENUNCIAR A CIERTO TIPO DE PROGRAMAS que por su contenido zafio, degradante para las personas o simplemente de mal gusto, sólo buscan alcanzar fácilmente altos niveles de audiencia, a costa de la calidad. Será objetivo de RTVE la búsqueda, dentro de la exigencia de calidad, de una programación capaz de despertar el interés mayoritario de telespectadores y oyentes. Para ello programará y emitirá espacios de entretenimiento, que, además de contribuir al disfrute del tiempo de ocio de los espectadores, estimulen la creatividad e impulsen el desarrollo de nuevos formatos.
- La programación de RTVE debe aprovechar el potencial que significa disponer de un IDIOMA COMPARTIDO en toda la comunidad iberoamericana, Asímismo, debe prestar atención a la riqueza lingüística de España y al fomento de la cultura, de las artes y el deporte en su más amplio y variado sentido.
- RNE y TVE han de ser un elemento de COHESIÓN política, social, económica y cultural de todos los españoles. Es imprescindible que sus programas lleguen a los rincones más apartados de la geografía nacional y que estén presentes en todos los sistemas de difusión, desde el satélite hasta los sistemas de cable.
- RNE y TVE deben incorporarse a los mas eficientes sistemas de producción, emisión y difusión que la TECNOLOGÍA ha puesto al servicio del sector audiovisual y liderar la investigación y la experimentación en este campo. La radio y la televisión publicas deben aprovechar las potencialidades que ofrece Internet, creando portales horizontales y especializados que canalicen la participación activa y permanente de los ciudadanos, configurando así unos medios de comunicación públicos verdaderamente interactivos.
- Del mismo modo, RTVE tendría que convertirse en una ventana abierta a nuevos mercados expresivos. Ha de ser un elemento MOTOR DEL SECTOR AUDIOVISUAL ESPAÑOL y de los nuevos creadores. El cine, la música y el teatro reclaman constantemente un interés más activo de la televisión pública como impulsora de una industria que debe jugar un notable papel, tanto en términos culturales como económicos.
- La Radio y Televisión pública
debe ser también MODELO DE GESTIÓN Y ETICA EMPRESARIAL y
de aprovechamiento integro de todo su potencial y recursos humanos y materiales.
4. SERVICIO PÚBLICO Y PROGRAMACIÓN
a) ¿QUÉ ES SERVICIO PÚBLICO?
Hay que responder a la pregunta: ¿QUÉ ES SERVICIO PÚBLICO?. La Comisión Europea se ha pronunciado de forma reiterada sobre la necesidad de la existencia de una Radiotelevisión pública en los países miembros y de que ésta sea financiada por los Estados. Pero para ello debe cumplir una misión de servicio público que debe ser objetivada y concretada. El Tratado de Amsterdam atribuye a los Estados miembros "...la obligación inexcusable de establecer y definir de forma precisa y transparente el servicio público televisivo específicamente encomendado a aquellas empresas públicas a las que se otorga financiación, de tal modo que dicha financiación pueda justificarse plena y detalladamente en las concretas cargas y obligaciones encomendadas a esas específicas empresas". Una vez definido, RTVE debe asumir el compromiso de llevar ese interés general a todos los hogares.
La EMISIÓN de TVE 1, La 2, TVE Internacional, sus emisiones vía satélite, Radio 1, Radio Clásica, Radio 3, Radio 5, Radio 4 y Radio Exterior de España, es un servicio público y debe ser garantizado por el Estado. Como tal ha de llegar al mayor número posible de ciudadanos. Por ello RTVE tiene que estar presente en las diferentes plataformas digitales a través de los Canales temáticos y del Canal de noticias "24 Horas" que, al igual que TVE Internacional, deben emitirse en abierto. En la era del digital, RTVE deberá facilitar y potenciar el uso de Internet poniendo los medios materiales, técnicos, humanos y presupuestarios suficientes para su propio portal.
Es obligación de servicio público mantener una ESTRUCTURA TERRITORIAL que responda a las necesidades informativas nacionales, autonómicas y locales. Esto significa la permanencia de los Centros de Producción de TVE en Madrid, Barcelona y Canarias, de un Centro Territorial en cada Comunidad Autónoma con una completa red de delegaciones y de, al menos, una emisora de RNE en cada provincia.
RTVE debe tener presencia en el mundo a través de una adecuada red de Corresponsalías y desplazando equipos especiales para la cobertura de acontecimiento de entidad. Generar información propia es imprescindible para lograr una independencia informativa frente a agencias y multinacionales de la información.
Pero hay que entender el concepto de servicio público como una FUNCIÓN GLOBAL. No se trata de enumerar los programas que deberán sujetarse al carácter de servicio público, es el conjunto de la programación la que debe responder a esos criterios, desde la exigencia de calidad y el pleno respeto al interés general.
Sin embargo, hay en esa programación
una parte que denominaremos programación de servicio público
integrada por determinados contenidos que deben obligatoriamente ser abordados
por RTVE, al margen de su aceptación por audiencias masivas, u otras
formas de éxito comercial o económico, con independencia
de que, tal y como ya se ha apuntado, toda la programación de RTVE
ha de tener el carácter de servicio publico.
b) PROGRAMACIÓN DE SERVICIO PÚBLICO
EL DERECHO A LA INFORMACIÓN es un derecho irrenunciable de todos los ciudadanos y su garantía es obligación del Estado. Uno de los instrumentos clave para materializar ese derecho es la Radiotelevisión pública. El derecho de todos los españoles a conocer sin costes económicos adicionales lo que pasa en el mundo, en su país, en su comunidad y en su localidad, allá donde se encuentren y sea cual sea su nivel económico, debe ser garantizado por los poderes públicos. Unos informativos rigurosos, veraces, imparciales y plurales son servicio público.
También es servicio público promover DEBATES en la sociedad y facilitar el acceso a RTVE de opiniones diferentes sobre los acontecimientos políticos, económicos, sociales, religiosos, culturales y cualesquiera otros que permitan a los ciudadanos forjarse una opinión propia y libre, factor esencial en una democracia avanzada. Una programación de naturaleza pública debe incluir en su parrilla espacio suficiente para los Debates.
Programación de servicio público es también la destinada a la formación de NIÑOS Y ADOLESCENTES, a la integración de colectivos desfavorecidos como MINUSVÁLIDOS y disminuidos; la que fomente la IGUALDAD DE SEXOS, la defensa de la naturaleza, la destinada a divulgar los valores y derechos constitucionales, así como programas específicos para sectores como PARADOS, enfermos o inmigrantes.
Es también programación de servicio público la destinada a orientar desde la independencia a los CONSUMIDORES y la que haga realidad el ACCESO a la radio y la televisión de individuos, colectivos u organizaciones sociales y asociativas y que, en definitiva, respete las MINORÍAS. En este sentido todas las CONFESIONES RELIGIOSAS con arraigo en España deben tener una presencia proporcionada en RTVE.
Contribuir a elevar el nivel de formación de los ciudadanos es una de las funciones esenciales de la Radio y la Televisión Pública. Programas de DIFUSIÓN Y DIVULGACIÓN DE LAS CULTURAS que conviven en el Estado español, de la literatura, el cine, el teatro, las artes plásticas, el vídeo, la música u otros ámbitos culturales. Fomentar de forma especial las actividades culturales que se crean en nuestro país, es obligación dimanante de su condición de servicio público.
El DEPORTE, en todas sus facetas, debe formar parte de una radio y televisión de servicio público. Dentro de las posibilidades económicas de RTVE se garantizará la emisión en abierto de determinados acontecimientos deportivos de relevancia, prestando una atención especial a los deportes alternativos.
El servicio público no sería completo si no fuera también destinado a los españoles que viven fuera de nuestro país y si se renunciara a difundir nuestros valores, cultura y productos por todo el mundo. Las EMISIONES INTERNACIONALES de RNE y TVE INTERNACIONAL son también de interés general. Sólo el Estado puede hacerse cargo de esa misión. Es exigible a su carácter de servicio público, y deben aplicarse para ello los medios necesarios, fomentar la difusión de los acontecimientos ocurridos en el ámbito de todas las Comunidades Autónomas.
La programación de servicio público no debe quedarse en una simple enumeración de principios. Hay que CONCRETAR PROGRAMAS, PARRILLAS, HORARIOS Y CONTENIDOS de obligado cumplimiento dentro de la flexibilidad inherente a cualquier medio audiovisual y sin olvidar que servicio público, calidad y entretenimiento son perfectamente compatibles. La mayor parte de la programación de RTVE debe responder a los criterios de servicio público.
Una buena forma de defender el interés general y de llegar a todos los ciudadanos es aprovechar al máximo las posibilidades que ofrecen las NUEVAS TECNOLOGIAS, siendo vital para lograrlo la formación de buenos profesionales en esos ámbitos. Para ello es esencial la participación en proyectos e investigaciones de los nuevos medios de difusión de la cultura digital y la reforma y perfeccionamiento del Instituto de Radio y Televisión, que deberá orientarse hacia el futuro.
c). PROGRAMACIÓN COMERCIAL
Los ciudadanos tienen derecho a disfrutar su tiempo de ocio y RTVE debe proporcionar también una programación comercial, pensada exclusivamente desde la óptica del entretenimiento que complete y haga mas competitiva su oferta. En todo caso deberá ajustarse a los criterios mínimos y líneas básicas expuestas y estar perfectamente acotada dentro de la oferta global.
RTVE debe tener una vocación de universalidad y, por tanto, aspirar a garantizar un servicio de calidad asequible a todos, por lo que resulta legítimo acceder a amplios sectores de la población en términos de audiencia, sin que eso resulte incompatible con la diversidad y la calidad.
La programación comercial deberá
estar sujeta, al contrario que la puramente de servicio público,
a la aceptación de los telespectadores y a la respuesta publicitaria.
5. INSTITUCIONES
La reforma del Estatuto de la Radio y la Televisión es inaplazable y prioritaria. Veinte años después de su aprobación se hace necesaria una nueva Ley que regule el modelo, funcionamiento y financiación de la Radio y la Televisión pública desde una perspectiva moderna, participativa y profundamente democrática. Sus principios podrán extenderse posteriormente a la legislación autonómica. Desde el punto de vista institucional es importante redefinir e incluso crear nuevas figuras que garanticen este modelo. Si el Estatuto, en su día, fue un gran paso adelante, ahora es el momento de dar continuidad a la democratización profunda de RTVE.
a) DIRECTOR GENERAL ? PRESIDENTE
El Director General del Ente Público debe convertirse en Presidente Ejecutivo del Consejo de Administración y dotársele de independencia tanto en relación al Gobierno como en relación al propio Consejo.
Debe ser NOMBRADO POR EL PLENO DEL CONGRESO con un mecanismo que garantice el consenso de todos los grupos parlamentarios (2/3 partes de la Cámara), por un período de tiempo, CINCO AÑOS, que no coincida ni con la legislatura ni con el mandato de los miembros del Consejo, conformando de este modo, un sistema de poderes autónomo que, sin embargo, no reste eficacia al funcionamiento del Ente Público.
En todo caso, debe recibir el informe previo preceptivo, aunque no vinculante del Consejo Superior del Audiovisual.
Además de las competencias que le son propias, como miembro del Consejo de Administración, el presidente ostentará la representación ordinaria de RTVE, en particular ante la Comisión de Control Parlamentario; impulsará y coordinará los servicios de RTVE y de sus sociedades y actuará como órgano de contratación del Ente.
b) COMISIÓN DE CONTROL PARLAMENTARIO
El Parlamento, a través de la Comisión de Control Parlamentario de RTVE, debe cumplir eficazmente la tarea de control que le encomienda y le exige la Constitución (art. 20,3), con objeto de garantizar que RTVE esté al servicio de los ciudadanos españoles y se rija, en el desarrollo de su actividad, por los principios y valores constitucionales. Para ello deberá AMPLIARSE sustancialmente sus competencias que, en cualquier caso, incluirá la supervisión, entre otras materias, de los presupuestos y de la programación. Asimismo, deberá establecer las normas sobre acceso y tiempo de programación, en los medios gestionados por RTVE, de los grupos sociales y políticos más significativos con arreglo a criterios objetivos. La Comisión debería tener la facultad de proponer al Pleno del Congreso y del Senado el cese del Presidente?Director General y de los miembros del Consejo de Administración con la mayoría correspondiente de 2/3.
c) CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN
Hay que redefinir las funciones y competencias del Consejo de Administración. Su función actual, poco mas que un órgano de control del Director General, deberá modificarse para convertir al Consejo en un auténtico instrumento de REPRESENTACIÓN Y GESTIÓN del Ente Público.
El Consejo debería estar compuesto
por el Presidente?Director General, DOCE miembros elegidos, seis por el
Congreso y seis por el Senado, por mayoría de dos tercios entre
profesionales de conocido prestigio y, finalmente, uno en representación
de los trabajadores que recaerá en el Presidente del Comité
General Intercentros.
El Consejo nombrará los Directores
de RTVE y de sus sociedades, a propuesta del Presidente del mismo. Aprobará
el anteproyecto de presupuestos y las normas reguladoras de emisión
de publicidad. Determinará anualmente el porcentaje de producción
propia que deberá incluirse en la programación de cada medio.
Fomentará la coproducción y todas las formas de colaboración
horizontal, entre las televisiones públicas y privadas y prestará
apoyo a la cinematografía, a través de coproducciones cinematográficas
y de series de ficción. FIJARÁ y planificará anualmente
la PROGRAMACIÓN DE SERVICIO PÚBLICO y la comercial, determinando
los criterios que deben respetar ambas.
Será, también, quien determine el carácter de servicio público de un acontecimiento y los materiales objeto de CESIÓN GRATUITA o a bajo precio, siempre en defensa y apoyo de los intereses generales. Deberá necesariamente aprobar las contrataciones de personal que excedan de una determinada cantidad.
Nombrará al Defensor de los Oyentes y Telespectadores. Elaborará un Código ético profesional y empresarial que concrete normas – y sanciones en caso de violación ? sobre funcionamiento y régimen de incompatibilidades de los trabajadores y directivos, siempre buscando la máxima transparencia de gestión del Ente Público RTVE.
d) CONSEJOS ASESORES
Habrá que dotar de mayor presencia y competencias a los Consejos Asesores de RTVE constituidos en las Comunidades Autónomas, que deberán ser preceptivamente escuchados en todos aquellos proyectos que afecten a su ámbito funcional o territorial. En especial en lo relativo a la programación, presupuestos, y nombramientos del personal directivo. Deberán elaborar una memoria anual y funcionarán como organismo de conexión permanente con el Consejo de Administración para realizar proyectos, ideas, propuestas o denuncias. Asimismo tendrán un especial papel en los posibles acuerdos RTVE?Comunidades Autónomas.
e) DEFENSOR DEL OYENTE Y TELESPECTADOR Y OBSERVATORIO CIUDADANO.
Deberá crearse esta figura en RTVE. NOMBRADO POR EL CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN tendrá como funciones esenciales velar por que el DERECHO DE ACCESO de todos a la Radio y Televisión pública sea una realidad. Será responsable de la interpretación flexible del derecho de RÉPLICA, así como de canalizar las quejas y fomentar una mayor participación de los ciudadanos en RTVE. DIRIGIRÁ EL OBSERVATORIO de los ciudadanos, oficina que deberá crearse y en donde se realizará un trabajo sistemático para conocer la opinión de la ciudadanía, analizar sus propuestas y evaluar su satisfacción con respecto a la programación y su calidad.
f) COMITÉ PROFESIONAL DE PROGRAMAS E INFORMATIVOS
RTVE deberá articular y fomentar la creación en RNE y TVE de un Comité Profesional de Programas e Informativos que sirva como elemento de democratización y CONTROL PROFESIONAL de la programación. Dicho Comité permitirá la participación de los profesionales en el nombramiento de los directivos y los responsables, actuando como factor de autorregulación de la actividad profesional.
Sus miembros serán ELEGIDOS DEMOCRÁTICAMENTE sin que puedan formar parte de este Comité los cargos directivos. Su mandato no será superior a dos años y serán reelegibles por una sola vez. Los miembros de este Comité no podrán ser sancionados por actos realizados en el ejercicio de su función. Tendrá capacidad para convocar asambleas, y realizar quejas y sugerencias que podrán ser elevadas a la Dirección.
Este Comité serán preceptivamente CONSULTADO para el nombramiento de los Directores de TVE y RNE, aunque su opinión no sea vinculante. Asimismo, deberá ser oídos en los nombramientos del resto de directivos y responsables pudiendo vetar alguno si el rechazo alcanzase una mayoría cualificada del ochenta por ciento.
Corresponderá al Comité Profesional
la redacción de un CÓDIGO DEONTOLÓGICO y un ESTATUTO
PROFESIONAL donde se contemple la cláusula de conciencia, el secreto
profesional, los derechos de autor y de rectificación, así
como el conjunto de derechos y deberes de los profesionales que regirá
su régimen y funcionamiento y la regulación de las relaciones
entre este colectivo y la empresa , al margen del ámbito puramente
laboral y sindical. El Código Deontológico y el Estatuto
serán sometidos a la aprobación del Consejo de Administración.
Todo ello sin perjuicio de la capacidad de la Dirección para dirigir,
organizar y coordinar la Redacción.
6. SISTEMA DE FINANCIACIÓN ESTABLE Y SUFICIENTE
Si queremos ofrecer a la sociedad española una radiotelevisión pública fuerte y capaz de prestar un servicio público en términos de información, formación y entretenimiento, debe configurarse un MARCO ESTABLE DE FINANCIACIÓN de RTVE. Dicho marco estable tiene que concretarse en un CONTRATO-PROGRAMA, de carácter plurianual, entre RTVE y la Administración del Estado, que fije los compromisos de RTVE como servicio publico audiovisual, los objetivos económicos, financieros y de gestión de la radio y la televisión publicas, concrete la aportación publica a sus presupuestos, establezca los criterios de obtención de ingresos por publicidad y asegure la transparencia en la administración de los recursos. Las características de este contrato-programa deberían incluirse en el nuevo Estatuto de la RTVE.
a). DEUDA PÚBLICA
Previamente a la fijación de un sistema de financiación estable y suficiente es preciso abordar el problema de la deuda acumulada por RTVE.
El Estado tiene que asumir esa deuda como propia, mediante un PLAN FINANCIERO que fije un plazo máximo de DIEZ AÑOS para su completa liquidación. Los Presupuestos Generales recogerían cada año la partida relativa al pago de la deuda y sus costes de financiación al margen del Presupuesto para RTVE. A partir de la entrada en funcionamiento de este Plan, RTVE no podría seguir endeudándose.
b). PLAN DE SANEAMIENTO Y VIABILIDAD
Paralelamente hay que elaborar un PLAN CONSENSUADO con el fin de evitar que se reproduzcan en el futuro situaciones agónicas como la presente. Este plan de saneamiento o viabilidad debería pactarse con todos los sectores implicados en la continuidad de RTVE. En lugar relevante, LOS SINDICATOS, con quienes es posible y se debe negociar una reordenación de prestaciones y recursos con un horizonte de equilibrio presupuestario.
Se ha de buscar una respuesta ambiciosa que permita una GESTIÓN MODERNA Y EFICAZ y la adaptación de la empresa a la realidad y naturaleza del mundo audiovisual y a las necesidades del servicio público.
La RENTABILIDAD de RTVE debe medirse en TÉRMINOS SOCIALES no sólo económicos, pero esto no significa aceptar una gestión ruinosa, el despilfarro o la burocratización de una empresa que por su propia naturaleza debe adaptar su funcionamiento a parámetros diferentes a un Ministerio. El aprovechamiento integral de todos los medios, humanos, materiales y técnicos, debe ser el referente de cualquier acuerdo.
Se trata en definitiva de profundizar hasta sus últimas consecuencias en la PROFESIONALIZACIÓN, racionalizando funciones y categorías para adaptarlas a las necesidades de los tiempos actuales y a las nuevas formas de producción que permitan repartir mejor el tiempo y los recursos humanos, materiales y financieros para su pleno rendimiento y rentabilidad. Habrá que modernizar la gestión con criterios claros, profesionalizando, a la vez, el acceso a los cargos directivos. Es necesaria una reducción sensible del organigrama.
RTVE debe ser un REFERENTE a la hora de impulsar la creatividad y la producción de calidad. Los Presupuestos del Ente deberán incluir anualmente una partida para coproducir cine y teatro español, así como una cantidad destinada a financiar la Orquesta y Coro de RTVE.
La Radio y la Televisión pública asumirá el compromiso de realizar a través de PRODUCCIÓN PROPIA es decir con sus medios y su personal, una buena parte de la programación, que no debería ser inferior al 70% del total, incluida aquella que provenga de otros canales públicos españoles. También deberá actuar como dinamizadora de la industria audiovisual admitiendo el 30% restante de producción ajena.
En todo caso deberán fijarse unas
nuevas y más SEVERAS CONDICIONES DE CONTRATACIÓN, que garanticen
la publicidad y la concurrencia, así como de seguimiento y control
para impedir opacidades, despilfarros y fraudes.
c). SISTEMA ESTABLE DE FINANCIACIÓN
RTVE debe financiarse de acuerdo con los modelos seguidos por las radios y televisiones públicas europeas, que han adoptado una FINANCIACIÓN MIXTA.
Radiotelevisión española tiene que seguir optando por una fórmula similar que contemple ingresos procedentes de los Presupuestos Generales del Estado ?que aseguren la elaboración, producción y emisión de la programación de servicio público?, así como otros ingresos, sujetos a limitaciones, a los que TVE pueda acceder en el mercado publicitario y en competencia con las restantes cadenas públicas y privadas. El modelo se completa con los ingresos que procedan de la comercialización, alquiler o venta de sus realizaciones o servicios.
El Presupuesto de RTVE debe planificarse con antelación de varios años para que se puedan poner en marcha los proyectos que exigen planificación a largo plazo, al margen de su ajuste anual. Sería necesaria la elaboración de una contabilidad analítica que permita, en todo momento, hacer un seguimiento claro de gastos e inversiones. Se fijará un mecanismo que permita al Consejo de Administración un control trimestral del cumplimiento presupuestario.
Al tratarse de dinero público la TRANSPARENCIA de su cuentas debe ser total, para lo que habrá que fijar los mecanismos eficientes para su completa fiscalización.
- INGRESOS PROCEDENTES DE LOS PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO.
RTVE debe contar con una FINANCIACIÓN SUFICIENTE Y ESTABLE para garantizar el servicio público y la correspondiente programación en los términos establecidos en páginas anteriores. La Radio y la Televisión pública ha de disponer de los recursos suficientes para adquirir derechos audiovisuales en el mercado, así como producciones cinematográficas y eventos deportivos que por su entidad y calidad deban llegar a todos los ciudadanos. El Estado tendrá que asumir la mayor parte de los gastos correspondientes a la programación de servicio público vía Presupuestos General del Estado de forma que la financiación pública no sea un simple mecanismo de equilibro económico. Los recursos públicos deben establecerse, tal y como ya se ha indicado, en un CONTRATO ENTRE RTVE Y EL ESTADO, de carácter plurianual, del que nace la obligación de configurar una Radiotelevisión pública que responda a todos los intereses de la sociedad española.
En todo caso se fijará la "OBLIGACIÓN DE CESIÓN" ?total o parcial, a precio de coste o incluso gratuita? de RTVE al resto de los medios audiovisuales de material perteneciente a programas o acontecimientos de carácter institucional y que estén en su posesión como consecuencia de su consideración de servicio público. La cesión se limitaría, en principio, al mínimo razonable para la elaboración de una información suficiente. El Consejo de Administración deberá, a propuesta del Director General, fijar los contenidos susceptibles de cesión, independientemente de que la actualidad y las características del medio puedan hacer necesaria una cesión inmediata en casos concretos.
- . INGRESOS PUBLICITARIOS
TVE debe progresivamente ABANDONAR LA SATURACIÓN PUBLICITARIA e irá reduciendo paulatinamente, durante el período de liquidación de la deuda, su tiempo de emisión de publicidad en ambas cadenas. Al final del proceso, TVE 1 y La 2 tendrán un máximo de SIETE MINUTOS DE MEDIA POR HORA DE EMISIÓN, lo que supondría una reducción de casi el 50%.
Siguiendo el ejemplo de numerosos países de nuestro entorno europeo habría que ELIMINAR CORTES PUBLICITARIOS en medio de películas, obras teatrales en un solo acto y otras producciones que por su naturaleza así lo requieran. RNE debería mantenerse dentro del actual esquema de no dar cabida a la publicidad en su programación.
En la programación comercial, la publicidad sería un elemento importante a la hora de evaluar su emisión y permanencia en antena, según las expectativas creadas. Habrá que dictar unas NUEVAS NORMAS DE EMISIÓN DE PUBLICIDAD en RTVE, donde se defina, también, el papel de patrocinadores, genéricos y de programas, en el período de transición hasta la liquidación total de la deuda. En todo caso, el contenido de la programación comercial y su tratamiento publicitario deberán ajustarse a los Principios mínimos apuntados anteriormente, especialmente el de INDEPENDENCIA frente a intereses económicos o comerciales. En ningún caso podrán patrocinarse los programas informativos, cualquiera que sea su naturaleza, y la publicidad, aun en forma de publi-reportaje, irá claramente identificada y acotada. Se fijarán normas sobre la utilización y explotación publicitaria del personal propio o contratado de RTVE.
- INGRESOS POR COMERCIALIZACIÓN DE PRODUCTOS Y MEDIOS PROPIOS.
La financiación de RTVE deberá
completarse con los ingresos procedentes de la venta en el mercado nacional
e internacional de sus realizaciones, así como la comercialización
de sus servicios humanos, materiales y técnicos.
RTVE deberá actuar como PRODUCTORA INTERNA Y EXTERNA. Para ello sería necesario crear una tercera sociedad encargada exclusivamente de esta misión y de la comercialización y que funcionase bajo estrictos criterios de mercado. Su estructura, dejando a salvo su capacidad para competir en el mercado, sería mínima en cuanto a personal y medios materiales.
- El PRESUPUESTO DE GASTOS DE RTVE NO PODRÁ CRECER POR ENCIMA DEL IPC EN TANTO DURE EL PROCESO DE ABSORCIÓN DE LA DEUDA POR PARTE DEL ESTADO. Se facultará a RTVE para establecer convenios económicos con las Comunidades Autónomas que no tengan tercer canal y, con aquellas que lo tengan, para la utilización del personal y de las instalaciones y medios de los Centros Territoriales de TVE.