COMITÉ GENERAL INTERCENTROSRTVE

PLAN DE FUTURO PARA RTVE
LA ALTERNATIVA DE LOS TRABAJADORES PARA RTVE

 

Enero de 2001
.1 ¿PARA QUÉ LA RTVE PÚBLICA?

1.1 EL MODELO SOCIAL EUROPEO

¿Vamos a converger con Europa o no?.

La existencia de la radio y televisión públicas es una decisión tomada hace muchos años por la práctica totalidad de los países. En concreto la mayoría de los países europeos mantienen unas radiotelevisiones públicas de tamaño similar o superior al nuestro y, naturalmente, las financian con recursos públicos.
 

1998 Gasto Aport Publica % subv /hab Gasto /hab Personal fijo
ALEMANIA 929102,9 722468,4 76,4 8,8 11,3 22922
FRANCIA 492829,9 346117,7 70,2 5,9 8,4 7987
REINO UNIDO 469174 581686,1 83,1 9,8 7,9 17811
ITALIA 410543,9 213873,4 50 3,7 7,1 10565
ALEMANIA AUT 237445,8 193310,2 79,8 2,4 2,9 2423
SUIZA 235891 168517,4 71,6 23,7 33,2 4594
ESPAÑA RTVE 222984,7 12371,3 11,5 0,3 5,7 9018
PAISES BAJOS 129949 95443,1 66,5 6,1 8,3 4585
AUSTRIA 123579,5 59850,4 49,3 7,4 15,3 2621
DINAMARCA 94557 63026,9 66,7 11,9 17,9 3339
BELGICA 75431,6 49267,9 65,3 4,8 7,4 3916
SUECIA 65350,7 60569,3 92,6 6,8 7,4 2894
FINLANDIA 60435,6 43868 75 8,5 11,7 4020
POLONIA 53046,2 59850,4 25 1,5 1,4 6711
PORTUGAL 47646,3 11602,3 43 1,2 4,8 2110
GRECIA 42714,5 34205 94 3,3 4,1 3240

Datos en orden de GASTO en miles de pesetas Fuente: Observatorio Europeo Audiovisual. Anuario del 2000.

Así ocurre porque se entiende que el Estado no puede abandonar su responsabilidad en las exclusivas manos de los grandes grupos económicos del sector privado, únicos con capacidad de acceder a un medio tan costoso como es la radio y la televisión. Como puede comprobarse, España es el único país comunitario que se sale de los mecanismos habituales de aportaciones públicas y ocupa el último lugar, incluso por detrás de otros países como Polonia.

El Parlamento Europeo (en adelante P.E.) se definió claramente frente a las posiciones que en los últimos años se han manifestado contra las radiotelevisiones públicas y, tras considerar "que la televisión seguirá siendo el principal vector de influencia en la sociedad y la principal correa de transmisión de los valores culturales y democráticos", dice de la TV pública: "tiene por objetivo situar al telespectador en posición de ciudadano y de agente, y no solo como consumidor".

En coherencia con dicho modelo, en nuestro país, "la ley" - el Estatuto de la Radio y la Televisión aprobado en amplio consenso- dice que TODA la radiodifusión y la televisión es un servicio público esencial y se conciben como "vehículo esencial de información y participación política de los ciudadanos, de formación de la opinión pública, de cooperación con el sistema educativo, de difusión de la cultura española y de sus nacionalidades y regiones, así como medio capital para contribuir a que la libertad y la igualdad sean reales y efectivas, con especial atención a la protección de los marginados y la no discriminación de la mujer".

Despues de muchos años de existencia de las televisiones privadas, ha quedado demostrado que los anteriores principios se residencian fundamentalmente en las radiotelevisiones públicas. El mercado publicitario ha determinado la programación de las cadenas privadas de tal modo que cada día comprobamos que la telebasura puede aun ir mas allá. Por esa razón los legisladores aprobaron que RTVE y sus sociedades se financiarían con cargo a los Presupuestos Generales del Estado, en primer lugar, y -en el caso de TVE- complementado con una participación limitada en el mercado publicitario.

1.2 NO A UN MODELO MARGINAL

El modelo europeo es de una RTV pública líder. Así dice: "no tendría sentido hablar de cadenas públicas solo cuando se dirijan a un sector particular o a una minoría, y que sus programas deben incluir un conjunto equilibrado de entretenimiento, cultura, espectáculos y educación", "las cadenas públicas han de tomar la delantera en el desarrollo de nuevos servicios y la plena utilización de todas las nuevas tecnologías"

El P.E. considera que "los acelerados procesos de concentración que se están produciendo están creando poderosísimos grupos privados transnacionales, lo que representa el riesgo de reducir el servicio público radiotelevisivo a una función marginal, en particular en los países más pequeños"

En consecuencia, en Europa, al igual que en España, se ha apostado por un modelo que permite hacer de las grandes corporaciones públicas el motor y ejemplo de la actividad audiovisual.

España no puede en estos momentos cambiar a un modelo que por un lado no atienda a la demanda social de una televisión de calidad y plural y por otro se aleje de las pautas que sigue nuestro marco institucional en la Unión Europea.
 

2. EL MARCO AUDIOVISUAL

Decir que no estamos ante un sector en crisis sino en expansión hoy es una obviedad que nadie niega. Asistimos a una importante presión del sector privado, que pretende no solo la capacidad de incidencia en la opinión pública que dan los medios de comunicación, sino también los beneficios que hoy da su explotación comercial si esta se hace sin ningún compromiso social.

En nuestro país se ha producido una importante modificación del panorama audiovisual en los últimos años:

1.- RTVE disponía de aportaciones públicas hasta la llegada al gobierno del PSOE, cuando decide aprovechar la situación de monopolio televisivo de TVE, explotando al máximo sus ingresos publicitarios.

2.- La propia TVE aumenta mucho en este período su capacidad de producción y horarios de emisión con el consiguiente incremento de costes.

3.- En la construcción del Estado de las Autonomías no existe la necesaria coordinación para aprovechar los medios de RTVE y se pierde la oportunidad de establecer un panorama lógico y de coordinación entre los diferentes niveles de radio y televisiones públicas, tal y como se preveía en la "Ley del tercer canal".

4.- Se aprueba la presencia de las televisiones privadas en un marco en el que no solo TVE sino el resto de los canales autonómicos, compiten ya con una programación de carácter generalista en busca de un abultado mercado publicitario. Contra las ilusiones creadas de pluralidad, lo que se ha producido es más de lo mismo. La competencia obliga a rebajar costes sacrificando la calidad; a buscar la audiencia a cualquier precio. Sin embargo, las propias televisiones han provocado un importante incremento de los costes de producción y, fundamentalmente, de los precios de mercado de adquisición de derechos. Grandes fortunas han nacido de la intermediación de derechos y de las producciones de éxito.

5.- La tecnología ofrece un futuro que camina en la dirección de facilitar cada vez más la difusión de múltiples canales. Se producirá necesariamente una mayor fragmentación y especialización de la audiencia. El problema será como producir mayor cantidad de contenidos para satisfacer la demanda consecuencia de la mayor capacidad de emisión. La fabricación de contenidos de calidad y que sostengan la cultura nacional son asi mismo una necesidad social que debe atender RTVE si no queremos ver que la nueva oferta se sature de productos norteamericanos, hoy principal productor de productos audiovisuales.

6.- La compresión digital para emitir dichos canales se impondrá, ya sea por vía terrena, por cable o por satélite. La necesidad de que el usuario disponga de un descodificador pone al orden del día las batallas o las alianzas empresariales para su explotación. Nadie parece sin embargo vaticinar en el medio plazo el final de las televisiones "generalistas". RTVE debe asegurar el servicio público por encima de esas batallas.

Con estas perspectivas será necesario redefinir, pero reafirmar, el papel de la radio y televisión pública.

3. RTVE TIENE QUE DAR CALIDAD

Como premisa, dejaremos claro que este Plan no pretende el simple mantenimiento y la financiación de la situación actual.

Afortunadamente se elevan cada vez mas voces contra la degradación de la televisión por el exclusivo camino de la competencia comercial. La falta de una aportación económica pública fuerza a TVE a seguir un camino por el que pierde poco a poco unas señas de identidad que la colocaban como una de las prestigiosas televisiones públicas del mundo. Pese a ello TVE aún resiste con solvencia la comparación con otras televisiones de nuestro país. Con la financiación pública adecuada, podrá acentuar el carácter de servicio público al que anteriormente hemos aludido.

El Parlamento Europeo habla de una RTV pública "que fije las normas de calidad por lo que se refiere a los programas populares seguidos por el gran público",

Siguiendo ese criterio, RTVE debe ofrecer un nivel mayor de calidad en sus contenidos. Y ese objetivo no debe estar reñido con el nivel de audiencia. Hoy se puede demostrar que las audiencias pueden ganarse eliminando la basura televisiva y acercándose más a lo que marcan los Principios Básicos de Programación y las directivas europeas. La saturación de la telebasura, con la aparición de programas como el Gran Hermano y otros, abre la posibilidad de aprovechar el cambio de ciclo para reorientar la programación de TVE. El reciente espectáculo dado por las TV privadas norteamericanas, en la información sobre los resultados electorales, refleja hasta qué extremos se puede llegar por ganar las grandes audiencias cuando eso significa ingresos publicitarios que garantizan los beneficios empresariales.

Aumentar la calidad exige dedicar recursos a la producción propia. En el marco de defensa de una identidad nacional y europea frente a la producción norteamericana, RTVE tiene un papel decisivo, con el mercado hispano detrás, para ofrecer un producto alternativo.

Los factores que hoy definen "calidad" parten de principios como la defensa de los derechos humanos y de la Constitución Española y no son muy diferentes a los que figuran en los Principios Básicos de Programación, a los que las direcciones de RTVE han hecho la vista gorda desde hace años. En resumen calidad es:
 

3.1 Destacar por la objetividad e imparcialidad en la información.

La radio y televisiones públicas son, por principio, los medios mas objetivos e independientes (en un país democrático, naturalmente). Desgraciadamente en nuestro país hay un terreno que andar. La dependencia de los respectivos gobiernos (el análisis es válido para las TV autonómicas) las hace blanco de críticas, ya sean justificadas o no.

Cualquier futuro para RTVE tendrá que dar respuesta urgente a la independencia informativa. La resolución del Parlamento Europeo pide a las cadenas de televisión pública que: "mantengan su excelente análisis de la información y una programación imparcial, especialmente en cuanto a documentales, noticias, y seguimiento de la actualidad, ya que el periodismo auténtico es clave de nuestra "cultura común" y, por ello, para nuestra democracia". El P.E. "pide a las cadenas públicas que incrementen sus esfuerzos para independizarse totalmente de los gobiernos, lo cual será necesario para realizar una programación más pluralista que la que se ofrece actualmente en algunos Estados miembros…"

Acerca de la información y la opinión, es necesario respetar la objetividad e imparcialidad, defender y buscar la verdad, separar informaciones de opiniones, asegurar la libertad de expresión, atención al lenguaje en los programas informativos -elaborar un manual de estilo-, agilizar el mensaje. Autoaprovisionamiento informativo para reducir la dependencia tanto interior como exterior -RTVE debe tener su propia autonomía informativa asegurando una red de corresponsales suficientes-, uso del directo y el mayor acercamiento informativo en RNE, en TVE ajuste de imágenes y textos, no mezclar información y publicidad, etc.

La imparcialidad e independencia se consigue con la participación responsable de los profesionales más que con ninguna tutela exterior. Es ineludible poner en marcha unos Estatutos de los Servicios Informativos y Consejos de Informativos, que son una demanda histórica de los trabajadores de RTVE. La independencia informativa exige unos costosos medios para no depender de otras fuentes informativas que actúan de intermediarios en los contenidos condicionándolos de una u otra forma. Son necesarias numerosas corresponsalías en el extranjero y la capacidad suficiente como para poder estar presentes no solo en los acontecimientos de portada sino también en otros muchos que demanda la pluralidad política y cultural de nuestro país.

3.2 Ser un permanente vehículo de la cultura.

RNE y TVE deben ser vehículos esenciales de la cultura española y de sus nacionalidades y regiones. Los objetivos a cumplir son acercar directamente la cultura -particularmente la española- a sectores cada vez más amplios de la población y, por otro lado, estimular la demanda y la práctica de la cultura. Como afirman los Principios Básicos de Programación, hay que "llevar la cultura a casa e incitar a salir de ella para vivirla", "hay que enseñar a disfrutar con la cultura sin engañar sobre las penalidades de ese disfrute." Fomentar la música clásica en TVE y en la ligera evitar manipulación de la publicidad. Hay que mantener y aumentar la divulgación científica huyendo de la frivolización.

3.3 Fomentar los deportes y el olimpismo.

Es necesario modificar la visión del deporte, separándole de su sentido comercial, y promocionar deportes alternativos a los de espectáculo fomentando su práctica. El desarrollo del deporte es un beneficio social y económico al reducir gasto sanitario, al desarrollar la industria deportiva, etc. Es necesario con ese deporte fomentar el espíritu solidario del olimpismo.

3.4 Ofrecer entretenimiento que no degrade al ser humano.

La imagen de calidad de RTVE vendrá dada por los programas de entretenimiento. Los de línea argumental deben preservar nuestra identidad cultural. La política de selección debe ser particularmente cuidadosa, debe ser respetuosa con el ser humano y sus derechos elementales. El criterio de la emisión de cine debe ser el de calidad (no de sus ingresos publicitarios aunque mientras se mantenga una financiación mixta será necesario mantener un equilibrio necesariamente inestable). Se debe mantener el teatro y otras artes escénicas. Los concursos deberán eliminar la vulgaridad, la falta de estética y, en ningún caso, deberán basarse en el espectáculo del ridículo físico o intelectual de las personas.

3.5 Proteger a la infancia.

La atención a la infancia es uno de los déficit más importantes de las televisiones actuales. Hay que articular la protección a la infancia y a la juventud para lo que hay ya trabajos realizados en el Senado. Debe cuidarse tanto la programación específicamente infantil como la publicidad y toda la emisión en horario de su posible audiencia.

3.6 Fomentar la igualdad de sexos.

Es necesario que se cuiden especialmente los derechos de la mujer en su lucha por la igualdad. En ese sentido sería necesario dictar unas normas internas que controlaran los contenidos que atentaran contra la igualdad del hombre y la mujer. Tanto para la mujer como para el hombre habría que rechazar contenidos en los que fueran tratados como objetos.

4. DIMENSIÓN SEGÚN LOS OBJETIVOS

¿QUE SERVICIOS SE QUIEREN?

La sociedad (el Parlamento) deberá determinar qué actividades necesitan ser garantizadas y protegidas, y si no está dispuesta a sufragarlas en la proporción necesaria, asumir el coste social de su desaparición. Consideramos la siguiente propuesta:

4.1 ¿QUÉ ES EL ENTE PÚBLICO?

El Ente Público es "La representación del Estado en RTVE" y garantiza la gestión de los servicios públicos de radio y televisión. Su existencia fundamenta la igualdad de criterios unificadores, de políticas de planificación, organización, control de la gestión y utilización de los recursos con la máxima rentabilidad

Propugnamos una reducción de su estructura organizativa y el mantenimiento de los servicios corporativos siguientes: Dirección y coordinación general del Grupo. Relaciones institucionales, comunicación y relaciones públicas. Planificación estratégica y organizativa. Estudios, análisis y prospectiva. Control de gestión. Planificación de recursos humanos, asuntos sociales. Gestión económico-financiera. Planificación, organización y coordinación de: gestión inmobiliaria, asuntos generales, arquitectura, seguridad, política comercial, publicidad y mercados. Sistemas de información. Relaciones internacionales.

El Ente deberá gestionar estos servicios evitando duplicidad de gestiones con las Sociedades.

Respecto al actual centro de formación IORTV, la formación permanente debe estar vinculada a las necesidades del Ente y sus sociedades RNE y TVE, y más en momentos de cambio como los actuales. Suplementariamente, será necesario revitalizar su actividad de investigación audiovisual y en las nuevas tecnologías. La gestión, el control y planificación de la formación permanente deberá corresponder a las sociedades. Ello no se contradice con que exista una mínima estructura que permita una coordinación en el uso de los actuales medios, equipamiento, edificio, etcétera.

Respecto a la Orquesta y el Coro de RTVE es evidente que su actividad es muy cercana y aprovechable a nuestros objetivos de servicio público. De las actividades de la Orquesta y Coros de RTVE se debe obtener mayor rentabilidad:

- Aumentando su aportación -colectiva o individual- a las necesidades de fondos sonoros de mucho de los programas de RNE y TVE.

- Potenciando las grabaciones de CD o vídeo y la creación de un completo archivo sonoro de música española.

- Programas especiales de contenido musical -por ejemplo la grabación de videos para la enseñanza de la música en la escuela, etc.

Para todo ello habría que modificar el reglamento de la Orquesta y Coro buscando nuevas fórmulas de trabajo.

4.2 ¿QUE DEBE OFRECER RNE?

La agilidad del medio permite que la radio sea el abastecimiento informativo fundamental para la gran mayoría de los ciudadanos en este país. La radio permite también una comunicación más directa y participativa con los oyentes. Es sin duda uno de los servicios públicos netos.

Cada uno de los canales de RNE atiende los diversos objetivos de los principios básicos de programación como servicio público:

RADIO 1

La principal seña de identidad de Radio 1 es la información en todas sus facetas. El conjunto de la programación debe dar respuesta a una audiencia mayoritaria y, por ello, heterogénea. No debe abandonarse el esfuerzo de calidad con el objetivo de ser líderes en audiencia. Las señas de identidad de RNE deben centrarse en su capacidad para recoger la mayor abundancia de información y en su pluralismo.

Radio 1 no debe basarse en supuestas "estrellas", sino en la combinación del protagonismo personal de algunos profesionales con la solidez y eficacia de unos equipos de trabajo de la plantilla que son los que en definitiva garantizan la continuidad del esfuerzo y el resultado.

Como para el resto de los canales, son imprescindibles estudios de audiencia e investigación de nuevas formas radiofónicas para adecuarse a las necesidades de la audiencia. Debe hacer desconexiones para dar información regional, pegada a la información nacional y sin descuidar los idiomas de las nacionalidades.

RNE debe profundizar en las innovaciones técnicas y en concreto el RDS (Radio Data System) y todo lo referido a la futura radio digital.

RADIO 2 En una sociedad que desconoce mayoritariamente la música clásica, creemos que debe adentrarse en la divulgación y promoción de esta música.

Este canal debe mejorar su calidad técnica; debe oírse bien en cualquier lugar, para ello es necesario invertir en la renovación del equipamiento técnico, principalmente en la red de difusión.

RADIO 3 Es necesario fortalecer Radio 3, que debe recuperar la radio crítica, informal y participativa que en su momento supuso una valiosa alternativa y cuya oferta no se encuentra hoy en ninguna otra parte. Hoy se encuentra sin los recursos económicos mínimos imprescindibles apoyándose en el voluntarismo de sus profesionales. Radio 3 debería:
  1.- Contribuir a la formación de un sentido más crítico, racional, participativo y dialogante con los oyentes.   2.- Acoger los intereses de las minorías aunque se muestren apartadas y recelosas de la sociedad mayoritaria.   3.- Conectar y posibilitar la comunicación con los movimientos sociales renovadores.   4.- Experimentar continuamente en formas y temas para ser un medio renovador y progresista.
RADIO 4 En cuanto a Radio-4, mantiene únicamente su funcionamiento en Cataluña, donde tiene una historia con mas de diecisiete años de emisión en lengua catalana y contenidos y dimensión social muy diferenciados. Consideramos que debe continuar su programación, habida cuenta de la demanda social real que tiene. RADIO 5 Radio Cinco Todo Noticias es ya un formato consolidado que ofrece una información continua con una gran aceptación de audiencia. Debe garantizarse el actual formato de desconexiones regionales y locales, lo que le da sus señas de identidad y cumple el papel de vertebrador territorial en el conjunto del Estado. RADIO EXTERIOR DE ESPAÑA

Se están produciendo importantes cambios en este área, entre los cuales, la aparición de los satélites de difusión directa, como el español Hispasat, anuncian una revolución en la radiodifusión sonora y visual internacional. Si algo caracteriza a REE es su actual y endémico abandono: la falta de personal y de una política clara de objetivos en el marco internacional, la han dejado en caída libre.

En RTVE, Radio Exterior de España y las ofertas internacionales de TVE, deberían responder a una misma política exterior del estado español, buscando la colaboración dentro del grupo para conseguir esos objetivos.
 

 ¿POR QUÉ LA PRESENCIA TERRITORIAL DE RNE?

Para cumplir su papel vertebrador, RNE necesita una estructura territorial estable. Para poder acercarse al hecho informativo y para asegurar medios de comunicación en zonas informativamente desiertas es necesaria esa presencia territorial. Las emisoras de esa estructura tienen por objetivo elaborar sus propios programas informativos locales y autonómicos y emitirlos, incluso en las respectivas lenguas, en desconexiones de las cadenas estatales, así como captar y aportar noticias para dichos canales. Conviene por otro lado hacer hincapié en el papel de colaboración que la radio pública estatal puede desempeñar con las radios autonómicas e incluso municipales.
 

4.3 ¿QUÉ DEBE OFRECER TELEVISIÓN ESPAÑOLA?

TVE debe emitir una programación de servicio público y de calidad. Con espacios dirigidos a grandes audiencias y sin renunciar a tener ingresos publicitarios pero sin permitir que la publicidad domine al servicio público.

TVE deberá cumplir escrupulosamente las diversas normativas sobre limitación de publicidad o de determinados contenidos. TVE tiene su camino, respeta a la audiencia y, en consecuencia, no deberá contraprogramar. TVE debe ser pionera en la implantación del derecho de acceso.

4.3.1 ¿QUÉ VOLUMEN DE EMISIÓN PARA TVE?

A TVE se le demandan todo tipo de programaciones, apoyo a la industria del cine, subtitulación para personas con discapacidades auditivas, religiosas, parlamentarias, deportivas minoritarias, etc. En ningún caso la solución de las crisis que nos afectan pasa por una reducción de la emisión actual. El futuro además propone nuevos canales en emisión digital y el incremento de canales temáticos. Por tanto TVE debería proporcionar, al menos, las siguientes emisiones:
 

A) TVE 1 Una cadena de información y entretenimiento cuyo fuste debe ser la mejor información regional, nacional e internacional, distribuida en telediarios y espacios especializados para los grandes reportajes y debates de actualidad; el "show" de entretenimiento; el musical dirigido al gran público y los espacios de ficción de carácter mayoritario procedentes tanto de la producción propia como de la industria nacional, europea e internacional.   Los hechos informativos de gran interés o relevancia social podrán alterar el contenido de la programación habitual, para lo que se incrementará la capacidad de respuesta de la estructura de producción de informativos.   Compitiendo por la audiencia, debe diferenciarse por su calidad general, especialmente por la ausencia de programas embrutecedores y por el exquisito trato a la audiencia infantil y juvenil.   B) TVE 2 Una cadena basada en la cultura, en el documental, el deporte, la experimentación y el cine de interés cultural (sin cortes publicitarios).

En lo informativo debería complementar y profundizar el papel de la primera cadena con espacios de debate y documento. Esta cadena es la que debe emitir la mayoría de las retransmisiones deportivas, los conciertos de música clásica, las sesiones parlamentarias que se consideren convenientes, los espacios electorales gratuitos, los espacios religiosos, Esta cadena sería también el soporte común de emisión de los centros territoriales de televisión.

La anterior programación podría empezar a emitir a partir de las tres de la tarde. Las mañanas podrían completarse con televisión educativa (regulada y no regulada) y con espacios dedicados a la salud, derechos de los ciudadanos, atención a grupos minoritarios, etc.

La publicidad de esta cadena debería ser, fundamentalmente, por la fórmula del patrocinio.

C)TVE POR SATÉLITE TVE emite ahora hacia América, Europa y Asia-Pacífico a través de los satélites Intelsat y Eutelsat una programación de retales que debería cuidarse más. Siguen sin fijarse con claridad los diferentes papeles de las emisiones del Canal Internacional América y de Hispavisión. El primero puede mantener la condición de emisión en abierto de una adecuada fusión de nuestras dos cadenas nacionales. En cuanto a Hispavisión, debe potenciar una programación de 24 horas, con informativos propios y producción creada por Centros Territoriales fuertemente ligados a la emigración americana, como Canarias, Galicia, Asturias, País Vasco o Extremadura. La reciente conversión en canal de pago para documentales rompe los compromisos con los que fue creado.

D) TELEVISIÓN TEMATICA España no puede quedar al margen de ese mercado emergente que las multinacionales amenazan con hegemonizar hasta el extremo de poner en peligro nuestra propia identidad cultural. La radiotelevisión pública -por su prestigio en Hispanoamérica, su capacidad de producción y sus valiosos fondos documentales- está en las mejores condiciones de servir a ese "interés de estado" ofertando canales temáticos que aseguren en las diferentes plataformas digitales la presencia de los principios de servicio público que nos definen. El mantenimiento de los archivos documentales, por el que tanto han batallado los trabajadores, cobra aquí todo su sentido ya que es un capital acumulado de enorme trascendencia y valor económico. Sería deseable que a este objetivo general se sumaran las restantes televisiones públicas.

La confrontación entre las plataformas digitales, en la que se vio envuelta RTVE, perjudicó la imagen y la inicial presencia de TVE en la televisión temática. El servicio público debe estar presente también en esa forma de televisión que adquiere importancia creciente; ya sea en acuerdos accionariales con todos los operadores que garanticen la presencia de nuestros contenidos, ya sea con acuerdos protegidos por una normativa que así lo exija.

También habría que atender la propuesta del Parlamento Europeo de mantener en abierto parte de la oferta digital. TVE tenía dos canales de difusión directa con un claro perfil (Canal Clásico y Teledeporte) que emitieron en abierto después del grave error de comenzar codificándolos, lo que perjudicó la implantación del satélite español. Debería discutirse la conveniencia de mantener determinadas ofertas públicas temáticas de acceso gratuito, entre estas, el actual canal de noticias "24 horas", que es una apuesta imprescindible, afortunadamente consolidada.

E) CANAL 24 HORAS. (todo noticias) Por su importancia nos referimos específicamente a este canal temático. Este canal cubre un espectro de la demanda informativa que, al igual que han entendido otras radiotelevisiones europeas, es característica del servicio público. Se puede mantener la vinculación entre el canal y otras ofertas informativas de modo que se emitan programas generados para otras cadenas de TVE y se produzcan otros para emitir en esas cadenas, pero debe prestársele la importancia suficiente sin estar hipotecado por el carácter prioritario que se da a los telediarios. La utilización en el Canal de las más modernas tecnologías debe servir de experiencia de sus ventajas e inconvenientes para toda la empresa. Su primera característica es que debe emitirse en abierto además de facilitar su inclusión en diversas plataformas y vías de emisión.

Proponemos por tanto potenciar este canal solventando algunas estrecheces de dotación.

  F) TELETEXTO Este servicio, al que se le puede y se le debe sacar mayor rendimiento informativo, de subtitulación y publicitario debe mantenerse ya que, hoy por hoy, está en mas de tres millones de hogares y cada mes se venden 50.000 televisores con esta prestación. Nuestro servicio es líder destacado con más del 48% de share y una media de dos millones de consultas diarias. Además, ingresa más de cincuenta millones de pesetas al año, cantidad que con una adecuada planificación, podría incrementarse.

El futuro de Teletexto consideramos que debería complementarse con la nueva implantación de una oferta de RTVE en Internet.

  G) PORTAL DE INTERNET Las repercusiones económicas de la presencia de cualquier empresa en Internet están hoy fuera de duda, máxime si, como es nuestro caso, se trata de una empresa audiovisual. Nuestra posición líder en la producción de contenidos y en la disposición de archivos documentales, nos pone en situación de promover un gran portal con ambición de convertirse en canalizador de muy diversas páginas que hoy poseen las administraciones públicas, las instituciones culturales y, en general, el mundo audiovisual.

RTVE no puede demorar más la puesta en marcha de un periódico electrónico audiovisual aprovechando la sinergia de las redacciones de informativos y programas de Radio y de Televisión. Versiones en Internet de Programas de audiencia podrían significar un complemento a RNE y a TVE. Ello podría traer nuevas audiencias e ingresos publicitarios al grupo sin necesidad de grandes inversiones.

La creación de una nueva plantilla de operadores de sonido y vídeo, redactores, y documentalistas con una formación informática podría obtenerse en buena medida del interior de la empresa simplemente poniendo en marcha procesos de formación simple y de corta duración.

 
4.3.2 ¿QUÉ NIVEL DE PRODUCCIÓN PROPIA?
La producción propia y de calidad debe ser una seña de identidad de la TV pública. Ante la futura multiplicación de ofertas, y pese al uso intensivo de los fondos documentales, los expertos coinciden en que el reto está en la necesidad de cubrir el déficit de producción para llenar tantas horas de emisión. Además TVE debe afianzar e incluso incrementar su capacidad de producción propia como garantía de independencia de otros mercados audiovisuales, así como de la calidad que demandamos al servicio público.

TVE participará en el máximo número de proyectos de creación audiovisual posibles. En concreto se deberían explotar las recomendaciones y facilidades en el marco de la Unión Europea. En la actual exigencia de competencia por la publicidad, TVE cae en la tentación de producir programas inmediatos, que cubren huecos y buscan solo cuotas de audiencia.

Se hace necesario hoy más que nunca la existencia de verdaderos planes de emisión y producción anticipada. Habrá que recurrir a la producción mixta y externa sólo cuando los recursos propios estén cubiertos. Los imperativos legales (Directiva CEE) hacen necesarias las producciones externas: Cuando TVE encargue o compre programas a empresas privadas, esta contratación debe estar presidida por criterios claros de transparencia, neutralidad, publicidad, rentabilidad y prudencia administrativa. No se pueden malograr nuestras instalaciones y medios humanos en beneficio de productoras privadas, en un proceso de privatización progresiva y encubierta, al servicio –en muchos casos- de intereses ocultos.
 
 

4.3.3 ¿POR QUÉ EN TODAS LAS COMUNIDADES?

Se habla mucho del coste de nuestra estructura territorial y de su posible destino. Lo cierto es que es una se nuestras señas de identidad más importantes en el cumplimiento de los objetivos marcados por la Ley.

TVE lo es de un Estado diverso y plurinacional. En este aspecto su cometido es garantizar que su emisión se nutra de las aportaciones autonómicas, cubra los vacíos existentes y garantice una cohesión cultural y nacional de modo que extienda en cada territorio la diversidad del resto del Estado. Sería un grave error que la imagen de TVE fuera la del centralismo de Madrid.

Conviene afirmar que los diversos niveles de televisiones públicas están obligados a entenderse y por tanto apostamos por el mayor grado de colaboración en todos los ámbitos (cesión de derechos, acuerdos de producción, servicios compartidos, etc.).

Las demandas de acceso a la realidad territorial de los ciudadanos son cada día más elevadas y así lo demuestran los índices de audiencia que logran los espacios que cubren estas necesidades.

En algunas autonomías sin TV propia nos encontramos con proyectos de canales autonómicos que chocan con la natural reticencia de sus Parlamentos a abordar el alto coste que significan. Es necesario apoyar acuerdos o contratos que, con una fórmula de prestación de servicios o similar, permitan optimar nuestras instalaciones y al tiempo ahorrar costes a las administraciones autonómicas. Todo ello garantizando la atención de las necesidades de nuestros canales estatales e internacionales.

En las autonomías con televisión propia, la actividad de TVE es la que indicaremos para Centros Territoriales o se reflejó en la definición de la 2ª Cadena. Barcelona debe consolidarse como un gran centro de producción de TVE en castellano, pero debe mantener desconexiones en horario estable que le permitan atender la programación que objetivamente le solicita la audiencia catalana y que RNE y TVE empezaron a dar antes que nadie.

5. ¿CÓMO MEJORAR LA ORGANIZACIÓN Y REDUCIR LOS COSTES?
De todo lo anterior se deduce que la dimensión y estructura empresarial está marcada por la vocación de líder que permite marcar las pautas de sus principios de programación, y no de adorno subsidiario.

Pero también es imprescindible mejorar la organización y la gestión tanto en el Ente como en sus sociedades y para ello habría que:

A) Descentralizar las competencias del Ente en beneficio de las Sociedades, así como dentro de la estructura de cada una de las mismas.

B) Reducir el enorme organigrama directivo, definiendo funciones y responsabilidades. Reducir igualmente las retribuciones de buena parte de la estructura directiva

C) Nombrar a personas para los puestos de jefatura, mediante un sistema regularizado de acceso, (concurso de méritos) con criterios profesionales. Evitar la contratación externa de directivos y el continuo desfilar de consultoras.

D) Evaluar y revisar periódicamente la gestión y resultados de las diferentes jefaturas, con el fin de corregir actuaciones negativas y exigir responsabilidades.

E) Debe prevalecer un criterio de continuidad en la gestión, frente a los continuos cambios de Dirección General.

F) Deben abrirse cauces de participación de los trabajadores, los cuales deben conocer con claridad los métodos, objetivos y gestión de la empresa.

Por otro lado, para una más eficaz gestión de una empresa en un mercado tan cambiante como el audiovisual, sería deseable mayor flexibilidad en la movilidad de partidas presupuestarias. Todo ello con los controles adecuados.

La perspectiva de RTVE es la de atender nuevas exigencias de un mercado en expansión. Se debe conseguir atender esa expansión con los recursos actuales reordenando internamente los mecanismos de trabajo y readaptando a las nuevas necesidades profesiones que ya no tienen espacio. Con ello ya RTVE reduciría sus costes por unidad producida.

LA PLANTILLA

El patrimonio más valioso de una empresa es su plantilla. Para la superación de la crisis es necesario que esta esté capacitada y motivada. Por el contrario, en situaciones como las actuales, los empresarios privados y los malos gestores siempre echan la culpa a los trabajadores. Su principal - y a veces única - medida es reducir empleo.

Con la propuesta de plantilla prevista por el anterior Consejo de Administración no se alcanzan siquiera las actuales actividades. Hay que considerar que RTVE en 1989 empleaba a 12.741 trabajadores y en diciembre de 2000 era 9.500, es decir una reducción de más del 25 por ciento. En este periodo se han incrementado las actividades, con lo que, pese al incremento de productividad de los trabajadores, se ha tenido que recurrir a terceros para hacer frente a compromisos de producción o de operatividad de las sociedades.

Mientras no se sepa lo que se quiere para RTVE no se sabrá cuantos trabajadores son necesarios, donde y de qué categorías. En ese marco, con un plan de actuación negociado y claro para los próximos años en RTVE y en un debate abierto con los trabajadores, asumiremos la responsabilidad, si fuera necesario, de ordenar, racionalizar y equilibrar las plantillas. Y para ello:

A) Adecuar las retribuciones complementarias a las condiciones reales de trabajo.   B) Acometer un proceso de reconversión y formación para adecuar la plantilla actual a las necesidades de futuro.   C) Crear un nuevo sistema de Categorías que las agrupe y abra funciones con criterios de racionalidad, sin permitir abusos, para adaptarlas a los nuevos procedimientos y conseguir mayor flexibilidad y eficacia. Un sistema que contemple procesos de formación continua vinculada a la progresión económica.   D) Evitar en muchos casos la habitual práctica de que el mando intermedio deje de hacer el trabajo de su categoría profesional al ser promocionado.   E) Estimular la productividad, creando los organismos internos oportunos que establezcan la selección de las mejores iniciativas, superando la monotonía, la falta de creatividad e ilusión, y la inercia que pueden lastrar a la empresa pública. En el XIV Convenio la representación de los trabajadores ya asumió la necesidad de cambiar el sistema de categorías para resolver los muchos problemas acumulados por años en los que la dirección se ha negado a actualizar el sistema.

6. LA FINANCIACIÓN

El Parlamento Europeo pide a los Estados miembros: que garanticen una financiación consecuente, estable y realista de las cadenas públicas para asegurar su viabilidad en un mercado competitivo, sin por esto caer en una total dependencia de los ingresos publicitarios a fin de que puedan cumplir sus obligaciones de servicio público".

El abandono de la financiación estatal desde 1982 es un hecho único en Europa y dejó a RTVE en la exclusiva dependencia de la publicidad perjudicando el servicio público encomendado. Los ingresos de TVE llegaron al extremo de subvencionar el conjunto de actividades del Grupo y producir beneficios.

El mantenimiento de esa situación cuando se modifican las condiciones con la aparición de televisiones privadas ha llevado a la insostenible situación económica actual, que no debería escandalizar a nadie. Habría mas bien que hablar de las ingentes cantidades de fondos ahorradas a las arcas públicas en estos años. Mas extraño es que se mantenga la vía de un endeudamiento cuando TODAS las fuerzas políticas se han pronunciado recientemente en contra.

a) La deuda de RTVE es por lo tanto, en lo sustancial, causada por el incumplimiento del propio Estatuto Jurídico, y en cualquier caso será asumida por el Estado que la avala. El espejismo de que formalmente esa deuda se "asigne" a RTVE y no al déficit público no durará mucho tiempo y solo sirve al desprestigio de RTVE y para falsear su presupuesto con ingentes cantidades de gastos financieros. La deuda acumulada y el pago de sus intereses debe ser asumida por el Estado. Los plazos y forma de su asunción dependen de variables económicas que corresponden decidir al Gobierno.

b) La financiación anual. No cabe suponer incrementos substanciales del mercado publicitario, ni sería deseable que TVE compitiera en él más allá de la "participación limitada" establecida por nuestra Ley y práctica común en la Unión Europea. El protocolo de Amsterdam, que modifica el Tratado de Roma, ya ha establecido la posibilidad de combinar ingresos publicitarios y aportaciones públicas sin que esto suponga "competencia desleal".

c) En RTVE no pueden separarse nítidamente las actividades llamadas "de neto servicio público" de otras que cumplen función de completar el conjunto de programación atractiva. No pueden tampoco separarse nítidamente los costes de las diversas actividades de RTVE que en algunos casos tienen -y deben incrementar- su sinergia de grupo.

La aportación pública debe, por tanto, considerarse como la compensación global por el servicio público que el Parlamento encomienda a RTVE. Es claro que debe subvencionarse el conjunto de actividades que realice el Ente Público y Radio Nacional de España. Todo ello sin perjuicio de los ingresos que pudieran derivarse de la comercialización de programas, archivo, sello discográfico, etc. TVE, con la programación de servicio público, ya autolimita su cuota del mercado publicitario. Cualquier otra limitación supondrá una mayor aportación pública. No deja de ser curioso que los medios de comunicación no hagan cuestión de esa subvención en el caso de RNE ya que al no tener publicidad no perjudica sus intereses comerciales.

En el caso de TVE existen importantes ingresos publicitarios. Lo dicho no puede significar que la búsqueda de publicidad impida el cumplimiento de los objetivos de servicio público, porque muchas de las actividades y programas de TVE suponen justo lo contrario de una propuesta rentable. Bastaría con referirse a los programas religiosos, a la cobertura de elecciones y acontecimientos políticos e institucionales, programas culturales, nuestros canales internacionales, programas de colaboración internacional determinados por el Ministerio de Asuntos Exteriores, y otros.

TVE debe mejorar otras vías de obtención de ingresos, como la mercadería derivada de su programación (hoy en muchos casos cedida a las Productoras), la venta de nuestros programas, la explotación de nuestro inmenso capital de los diversos fondos documentales, el amplio desarrollo de nuestro sello RTVE música o RTVE vídeo, e incluso la concurrencia en el mercado de servicios con algunas actividades - siempre que no puedan considerarse como competencia desleal -.

Debería reforzarse la política de convenios con Entidades Públicas (Comunidades Autónomas, Ministerios u otras) y entidades privadas para la financiación de actividades específicas de interés mutuo, así como mejorar su cumplimiento.

Puede mejorarse la obtención de recursos por nuestras actuales actividades internacionales; pero todos estos ingresos más los que a medio plazo pudieran proceder de la explotación de canales temáticos no deben considerarse más que una parte de las necesidades de financiación pública.

En las actuales circunstancias y las previsibles a medio plazo, y teniendo en cuenta las medidas de ahorro y mejora de la productividad que presenta este Plan, y la situación del mercado publicitario consideramos que el Estado debe aportar a RTVE en torno a 100 mil millones anuales que corresponden al mantenimiento de las actuales actividades. La incorporación de nuevas actividades implicarían inversiones y costos suplementarios. (El P.E. "pide a los Estados miembros que faciliten la inversión mixta pública y privada en tales sistemas (digitales) con objeto de que las cadenas públicas puedan iniciar la conversión de sus servicios de un sistema analógico a un sistema digital…" )

Que la fórmula elegida sea la aportación directa en presupuestos, contrato programa o una formula de "canon" o incremento impositivo, como también permite nuestro Estatuto, es una cuestión que no nos compete y que tiene más relación con la política económica y con las normas europeas. Lo importante es que la fórmula sea estable. Lo que no puede ocurrir es que por criticar uno u otro sistema al final no se adopte la decisión de aportación económica pública, que es lo que demanda el interés general.
 

ESTATUTO DE RTVE

RTVE ha estado siempre presionada por los poderes políticos. El Estatuto de 1980 podía haber remediado la situación pero, en lugar de ello, la consolidó por medio de la creación de un Consejo de Administración calcado de la proporcionalidad parlamentaria, y sobre todo con un Director General con plenos poderes y nombrado directamente por el Gobierno.

Como síntoma de falta de consolidación democrática, el Gobierno de turno ha seguido instrumentalizando estos poderosos medios de comunicación. Lo que debe y puede ser nuestra seña de identidad básica: la independencia, resulta ser uno de los puntos más débiles donde se apoyan nuestros detractores -por más que no estén en condiciones de arrojar la primera piedra-.

Aunque no es un requisito ineludible, de modificarse el Estatuto de la Radio y la Televisión, debería hacerse en la línea de independizar la figura del Director General mediante un nombramiento de amplio consenso parlamentario y por periodos más amplios; profesionalizar el Consejo de Administración, darle mayores competencias e incluir la participación a los trabajadores.

RTVE es el organismo más controlado del país. Un Consejo de Administración plural y elegido por las Cámaras; la Comisión de Control Parlamentario; la presencia permanente de la Intervención Delegada de Hacienda; obligadas auditorías anuales, privadas y públicas del Tribunal de Cuentas; y los Consejos Asesores.

Será necesario redefinir dichos controles para que no se solapen, a los que habría que sumar la propuesta del Senado de crear una autoridad audiovisual independiente del poder político. Apostamos también por la creación de la figura del Defensor del Telespectador o del Oyente.
 

Enero de 2001