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Una propuesta operativa de participación:
La evaluación de
riesgos |
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¿
De dónde partimos ? · ¿ Cuáles
son los problemas ? ·
· ¿
Cuánto riesgo es demasiado riesgo ? ·
· ¿
Se conocen los riesgos suficientemente ? · ¿
Qué se puede hacer ? · |
| La evaluación
de riesgos es una pieza clave para la prevención. Aquí es
donde se van a identificar los problemas, se van a fijar los límites
admisibles y se van a elaborar las propuestas de control. Dependiendo de
los criterios con que se realice dicha evaluación puede ser un impulso
para la acción preventiva,o, por el contrario, convertirse en un
verdadero freno.
Por otra parte, las formas de organización
del trabajo y la innovación tecnológica generan nuevos problemas
de salud para los que carecemos de referentes claros en la legislación.
Más en general, la salud laboral en cuanto bienestar integral de
los trabajadores/as nunca podrá reducirse a la aplicación
de normas legales o reglamentos técnicos. En la actualidad, la prevención
depende cada vez más de la capacidad de los trabajadores/as para
intervenir en los procesos de decisión.
Por estas razones, es del máximo
interés sindical orientar los derechos de participación hacia
la evaluación de riesgos ya que ésta va a ser la base de
las decisiones en materia de prevención.
Aunque no existe un modelo único
para abordar el proceso de evaluación de riesgos desde una óptica
sindical ofrecemos una guía metodológica orientativa inspirada
en las conclusiones de un seminario europeo organizado por AFETT/BTS en
1995: |
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¿De dónde partimos? |
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Antes
de tomar la decisión de iniciar un proceso de evaluación,
el Comité de Empresa debería hacer una valoración
sindical sobre dos cuestiones fundamentales:
• Marco normativo existente: ¿cuáles
son las "reglas del juego" para participar en la evaluación?
• Interés de los trabajadores/as:
¿a qué están dispuestos realmente? |
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| Si existen
insuficiencias en alguno de estos dos campos hay que plantearse superarlas,
bien negociando un marco más favorable (p.e. en convenios colectivos),
bien promoviendo acciones dirigidas a aumentar la disponibilidad de los
trabajadores/as a participar (p.e. acciones informativas). |
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| ¿Cuáles
son los problemas? |
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| Recoger los
puntos de vista de los trabajadores/as para identificar los problemas es
una tarea básica que debe desarrollar el Delegado/a de Prevención.
Para ello utilizaremos diversos instrumentos, como los cuestionarios individuales
o los grupos de discusión. También se deben utilizar otras
fuentes de información: datos o informes existentes en la empresa
o en el Servicio de Prevención, observación directa de puestos
de trabajo, información técnica o bibliográfica, etc.
Con esta información podemos elaborar un primer informe o evaluación
rápida de la situación e identificar los problemas prioritarios. |
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| Contrastar
este informe sindical con la representación patronal debe servir
para intentar un primer acuerdo sobre la "lista de riesgos". El Comite
de Seguridad y Salud, allá donde exista, puede ser un espacio de
negociación adecuado. |
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¿Cuánto riesgo
es demasiado riesgo? |
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| Éste
es el siguiente tema clave de negociación: ¿qué estarnos
dispuestos a considerar como límite aceptable" de riesgo? |
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| Fijar los criterios
de riesgo es un asunto a consensuar entre las partes y nada impide intentar
mejorar los límites legales o rebajar los criterios técnicos.
A este respecto, debemos tener en cuenta algunas cuestiones como: |
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| • No admitir
límites de exposición para sustancias consideradas cancerígenas
o mutágenas (en estos casos sólo cabe eliminar la exposición).
• Fijar niveles de intervención
por debajo de los límites oficiales (p.e implantar controles periódicos
cuando se supere el 25% de límite oficial y estudiar la aplicación
de medidas cuando se supere el 50%
• Incluir en los criterios de riesgo
no sólo límites ambientales sino también indicadores
de salud (p.e. incidencia de bajas por problemas osteomusculares o psíquicos).
• Revisar los límites en función
de la aparición de daños objetivos (p.e. irritación,
lesiones) o subjetivos (p.e. molestias, insatisfacción). |
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| Lógicamente,
la capacidad para negociar dependerá de rigor de nuestras propuestas
y de apoyo efectivo de los trabajadores/as. |
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¿Se conocen los riesgos
suficientemente? |
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| Los problemas
que son suficientemente conocidos como para actuar de inmediato no requieren
investigaciones innecesarias sino negociar directamente medidas de control.
La evaluación detallada de riesgos debe centrarse sólo en
los problemas insuficientemente conocidos que requieren un estudio más
profundo para encontrar soluciones. |
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| Aquí
la atención de Delegado/a debe orientarse principalmente hacia los
Servicios de Prevención. Necesitamos llegar a un acuerdo con los
expertos sobre qué problemas son relevantes y sobre como van a ser
estudiados. No se trata de hacer intrusismo suplantando a los técnicos
sino de ejercer también aquí nuestros derechos de control
y participación. |
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| El Delegado/a
de Prevención debe estar pendiente de cómo se desarrolla
la investigación técnica, conocer las informaciones que se
van generando y asegurarse de que se aplican rigurosamente los criterios
pactados. Al mismo tiempo debe mantener una línea autónoma
de información hacia el conjunto de los trabajadores/as y esforzarse
por organizar la participación de los más interesados. |
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¿Qué se puede hacer? |
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| Aquí
debería comprometerse de nuevo el conjunto de Comité de Empresa
recuperando toda la autonomía sindical para, de acuerdo con los
trabajadores/as proponer las soluciones que se consideren más convenientes. |
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| Para ello,
los Delegados/as de Prevención deben presentar al Comité
de Empresa una propuesta en la que se contemplen todas las posibles alternativas
al problema de manera que se genere un debate sobre cuáles se juzgan
más adecuadas y qué estrategia hay que seguir para conseguir
su aplicación. |
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| La viabilidad
de las soluciones dependerá de la relación de fuerzas en
términos de apoyo de los trabajadores/as que se haya conseguido
a lo largo de proceso y de la capacidad de negociación con la empresa.
El plan de prevención resultante deberá incluir el tipo de
intervenciones a desarrollar, los plazos de realización y los criterios
de eficacia. |
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| El control
sindical sobre los resultados de estos planes desde el Comité de
Seguridad y Salud completaría este proceso circular que se reinicia
con la fijación de nuevas prioridades y nuevos objetivos de mejora
de las condiciones de trabajo. |
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